Y cuando los amigos se marchaban, yo seguía queriendo hablar contigo.Hablar contigo como siempre, sin prisas, antes también de que llegaran.
Lo más importante y serio de mi vida ha sido y es hablar contigo.
Ahora que todos se han ido o están lejos, o muertos, o desaparecidos, y casi estamos solos como niños, me sigue acompañando, como siempre, hablar contigo.
Y me imagino, cuando ya me dé igual marchame que quedarme, hablando contigo, si es que puedo. Y hablando espero despedirme de ti si no te me adelantas y, en la conversación, te callas tú primero, mi querida.

























