(Foto a la atención del Beato)
La senda de la incertidumbre se
hace larga porque se recorre bajo el peso agobiante del temor ciego; la de la
felicidad, se hace liviana pero efímera, porque se pierde con la misma
inesperada prontitud con que aleatoriamente la encontramos. Pero, por ambas, se
ha de transitar, porque la vida no ofrece caminos optativos y, aunque a veces
creamos haber escogido libremente nuestro sino, aquello con que vamos topando
con el tiempo nos sugiere siempre una idea de servidumbre inesperada, de culpable
temor a lo desconocido y de no entender muy bien, en definitiva, qué pintamos
aquí.
5 comentarios:
Por esa senda voy yo ahora, por la del peso agobiante. Y, en efecto, no entiendo nada.
Ya ves, Ángeles, no hay cosa peor que empezar a preguntarte y a indagar sobre las cosas. De niños vivíamos mejor. :-)
Fantástico, me parece fantástica...
Y mirándolo por el lado jocoso o del gran asunto el tema; para mí que en eso querían, además, que Francia tenía tanta importancia como Taracena... :))´
Mola, pero de elegir me quedo a cenar aún teniendo tara
Breves saludos
Para la gente de entonces Francia era sólo una palabra y Taracena, aunque estaba a unos 80 Kms del letrero, tampoco la conocían todos.
¿Has leído lo del el Pico del Águila y la Peña Hueva?
Saludos, Beato.
Más que leído, apunto estoy de preparar una buena subida y fotografías desde ellas; de la Campiña, la Alcarria, La Arriaca, la Submeseta y todo aquello que se ponga a tiro de mis pies, brazos y objetivo fotográfico.
Enormemente agradecido por ello, por sus nombres que siempre fueron para mí un misterio tonto...
[Es que para ser idiota ya me llego yo mismo]
Breves saludos :))´
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