19 de noviembre de 2008

El caballero


En la taberna del pueblo hay sólo una mujer. Es la burla de todos. Ella, ya algo mayor, va muy compuesta. Suenan carcajadas, le preguntan procacidades y la mujer contesta más simple que pícara. Parece una fiesta. Un muchacho forastero, que observa la escena, se pone de parte de la mujer. La defiende. Ella le mira curiosa sin saber quien es y él, en su alarde de respeto, le hace una reverencia y hasta le besa la mano. La concurrencia se muere de risa. Es la barragana del pueblo. Alguien conocido le dice al muchacho:
- Santi, no bebas más.

11 comentarios:

LM dijo...

ou outra mais...que raio!
beijos

Lan dijo...

Tal vez sí.
Saludos.

P. de L. dijo...

¿Barragana?
¿¿¿"queseso"???

Lan dijo...

No más que puta, señora.

Piel de letras dijo...

Jajajajajajajajajaja

¡No la raspes! acabas de denominar a la "Capitana de Morelos" me puse a buscar en San Internet y a Juana, "La capitana de Morelos", una insurgente que lo siguió hasta las últimas consecuencias durante la guerra de Independencia la denominaban así, "Juana la Barragana". LO CHISTOSO es que en los libros de texto le cambiaron el título a "Capitana" jejeje con eso de que rima... posssss.
¡Que carcajada me acabo de despachar!

Besísimos

Lan dijo...

Barragana es concubina, en puridad. Pero si una mujer es la concubina de un pueblo, entonces es que es muy puta.
¿Qué no entendés barragana? ¿Qué no entendés? ¿Y para qué carajo querés la imaginasión? (Que te hubiera dicho, este servidor, si fuera argentino) ;-))

Piel de letras dijo...

¿Este servidor, si fuera argentino, me hubiese llamado barragana?
¡¡¡Pero si soy una doñita!!!
¿Cómo podría ser barragana?
Pero bueno, puestos a escoger, preferiría hetaira, que barragana. Jejejeje

Lan dijo...

¿Qué no entendés el término? Digo, y no:
¿Qué no entendés, barragana?
¿Cómo iba a dirigirme a usted, señora, empleando tales modos? Ni por pienso. Ni siendo argentino, ni castellano como por ventura soy. Qué mis padres, aunque humildes, me dieron un poco de educación y vergüenza y emplearon su poca hacienda mayormente en desasnarme cuanto pudieron, que no fue poco. Como a lo largo de los años he podido comprobar.
Así que mil perdones por el equívoco y, muy al contrario, me pongo a los pies de su excelencia.

La doñita de tus pesadillas dijo...

¿Excelencia?
Me gusta mas doñita chula. ;-P

Besitos desdentados

Zeltia dijo...

pues siendo la única mujer en el local, aunque puta, no entiendo las risas: no estando las mujeres "decentes" delante, cosa que les "obligaría" a condenar conductas y ridiculizar costumbres, sólo cabría el agradecimiento por los servicios prestados, que seguro que serían muchos a lo largo de los años y a más de uno habrá salvado de angustias extrañas y repentinas, por no quedarnos solo con los calentones.

Lan dijo...

El machismo galopa por doquier y basta encontrarse con una mujer débil, envejecida o no muy lista para que, aprovechando que el Manzanares pasas por Madrid, los varones de nuestro entorno se diviertan a su costa. ¡Qué somos así de cabroncetes! ¡Qué lo llevamos en la sangre, vaya!