9 de agosto de 2016

Siempre

Desde el piélago tranquilo de tu amor siempre siento que me acaricia la luz de tu mirada, tu cuerpo siempre me acoge con la brisa tibia del calor canela de tu piel, tus labios me embelesan, como siempre, con el roce sutil que me envía tu sonrisa en la distancia. Y disfruto cuando me quieres contar lo que ya sé, como si temieras siempre que lo hubiera olvidado. Y, por años que pasen, siempre sé que los dos tememos perder siempre lo que siempre hemos tenido. Y ambos queremos que ese siempre, que no existe, nos mida al menos el tiempo de la vida.

8 de agosto de 2016

Imprevisible y nada comercial

La poesía no es negocio. Ni siquiera la buena. Ni siquiera para los editores. Los poetas no venden porque todos trabajan para sí y ninguno para el público. La poesía no es animal que se deje domar por los gustos de época ninguna. Y no se puede catalogar como los otros géneros porque, además de sorprender al que la lee, también suele sorprender al que la escribe. Y, además, es difícil que se reproduzca, imite o multiplique como suele ocurrir con otras piezas, estilos o modos, de moda en la literatura. La poesía y el dinero jamás hicieron buenas migas. 

26 de junio de 2016

Eurrota

Mientras España reclama una homogeneización mayor en la política y en la economía europea, nuestras Comunidades Autónomas profundizan cada día más en sus singularidades.
Los británicos, fundadores del capitalismo, se resisten a verse desbordados por su última gran consecuencia: la globalización. Recobran sus fronteras. Como solía, el continente vuelve a quedarse aislado: “Brexit”. Aún creen que “Britannia rules the waves”, como ellos dicen.
La gran presión de Europa contra el disidente griego para que, si fuese necesario, saliese de Europa, contrasta con la gran condescendencia frente al socio británico que, pese a todo, se ha ido.
Algo falla.

17 de mayo de 2016

La playa de papel

Los sueños son una resaca nocturna que, últimamente, sólo devuelve muertos a mi playa. Me visitan mientras duermo y me abrazan sin decirme nada. Son abrazos amables y llenos de sentido pero, cuando el insomnio intermitente me despierta, comprendo que no son ellos quienes vinieron, sino yo quien fui a visitarles. Tomando café, mientras espero al día, me encuentro en un litoral cada vez más solitario, con la fatiga del vagar nocturno y con el trote del pensamiento en mi cabeza, perrillo inquieto que siempre me acompaña. Estoy en mi playa blanca de papel, ésa que linda siempre con el alba.

15 de mayo de 2016

La Caballada desde lejos

Con el maullido penetrante de la gaita y el vibrar del tamboril nervioso latiendo en las gargantas, ha venido a la piel de Castilla el sol de mayo. Los hermanos de La Caballada han invitado este año a San Isidro, con el que algunos tienen bastante soltura y confianza.
A la antigua procesión de los hermanos, que baja lentamente hacia La Estrella, todos los que en el tiempo quedaron rezagados, en la Peña la Bandera les alcanzan.
-¡Señores hermanos, a caballo!
Ya están todos, como todos los años.
Algunos añoramos desde lejos, sin inmunidad al virus del recuerdo.

14 de mayo de 2016

Las luces de la vida

Las historias que otros escribieron o contaron me han hecho lo que soy. No importaba si aquellos relatos eran ciertos o no, pues la fe del que oye o lee no le son necesarias a ningún narrador. Tampoco los autores importan en las obras pues, si alguna queda, aquéllos desaparecen siempre. Así que al que lee o escucha poco le importan nombres ni certezas. Y es la luz que desprenden las palabras la que ilumina nuestras mentes y, a veces, las contagia y enciende. Luces que ya brillaban antes de que naciéramos y quedarán encendidas después de que muramos.

2 de mayo de 2016

Sicario viejo (Novela negra)

Lleva el sufrimiento tatuado en la mirada, sus invisibles heridas son internas. Un muelle se puede presionar indefinidamente, pero se rompe o salta en un segundo; todos somos normales hasta que dejamos de serlo.  No sé por qué llegó a ser lo que nunca quiso, quizás la juventud da combustible para cualquier pasión. Vendía cosas invisibles que todos temían; fue un agente muy serio de seguros: aseguraba daños. Maduró, ya no puede permitirse el odio, ocupa improductivamente mucho tiempo, pero al amor se lo ahogó la venganza y el oficio. Mal, pero acostumbrado, siente pero no padece. Siempre solo, espera.

24 de abril de 2016

El cinismo realista

Cuando las reformas son modos de frenar cualquier cambio y la censura amenaza con amordazar incluso a la ficción, los recién llegados a la política mantienen propuestas que sólo la experiencia les demostrará que no pueden cumplir. La ilusionada desmemoria de millones de votantes también se empeña en ello, porque piensan que la democracia está, además de para lo evidente, también para servirles. Pero vivimos un momento en que ni siquiera sería prudente exigir que las élites políticas carecieran de antecedentes penales. Va contra natura. Un gran partido nacional del cinismo sería lo adecuado: Unión Cínica Nacional, el partido realista.

Competitividad

Siempre habrá alguien que lo haga, si no mejor, más deprisa y más barato. La competencia laboral sin medida envilece de igual modo. Y, en la bajeza, los humanos estamos siempre preparados para superarnos. Es la carrera de los burros, un galardón a la esclavitud, el embrutecimiento disfrazado de competitividad. En esta competición, por su esencia, pierden las mayorías y vencen, no los primeros, que apenas sobreviven, sino los que incitan a ella por codicia. Pero la competitividad es "tendencia" y ese embrutecimiento colectivo, hecho virtud, llena a algunos la boca de retos económicos y, de dineros, sus cuentas.

23 de abril de 2016

Patriotas sin fronteras

Mi patria es el dinero. Así que, en puridad, soy un patriota sin fronteras. Jamás me siento sólo. El club es antiguo, selecto y numeroso. Todos tenemos también, cómo no, nuestra patria chica. Siempre le dedicamos consejos paternales y fraternal afecto. Pero el dinero no puede abandonarse en manos de hordas de nativos, aborígenes adormecidos en la poesía del ondear de una bandera, indígenas entretenidos con pelotas y colores, en fin, un hatajo de parias sin ningún nivel. El dinero fue la primera globalización hecha en el planeta pero, entonces, ni siquiera se dijo. Para qué: No iban a entenderlo.

15 de abril de 2016

Deprimirse con cien palabras

“También nos condena a muerte
cuando Dios nos da la vida…”
(Camarón de la Isla) 


Las desgracias usurpan sin piedad el tiempo que tenemos por propio. El dolor anega la razón y ahoga la fantasía. La angustia ciega la imaginación y ocupa violentamente el pensamiento. Y, entonces, somos títeres con las cuerdas cortadas, buscando la salida de un laberinto ciego. La alegría, con su hálito de jilguero, tiritando agoniza en nuestras manos. Y, a menudo, perdemos otro jirón de la guata del alma, cada vez más huera y cercenada. Existen cosas cuya utilidad desconocemos, como no sea avisar de otras, que ni siquiera imaginamos. Y la vida, que nunca acaba bien, es un fatal axioma.

14 de abril de 2016

Anarquía y conformismo (devociones patrias)

Toda mentira es verdad hasta que se demuestre lo contrario y, a veces, ni aún así. Hay que presumir la inocencia hasta cuando el culpable se jacte del delito. La justicia aquí es “garantista” y, aunque muchos no pillemos la finura de la broma, democrático favor que se nos hace. Tenemos hasta lo que no necesitamos pues, algunas finezas, sólo se gestionan en los bufetes de abogados de prestigio.
No caigamos en la tentación de unirnos a la anarquía fiscal, porque la viabilidad de España sólo la garantiza la cohesión que tenemos, la mayoría de los españoles, en el conformismo.

29 de marzo de 2016

Ley y costumbre

Si las leyes, como muchos sostienen, deben estar de acuerdo con las costumbres, habría que cambiar aquéllas que se refieren a los bienes y al dinero. Y, proclamándose lícito el robo, en todas sus variantes, legalizar así convenientemente la más generalizada de las costumbres, penalizando además cualquier actitud contraria a esta práctica por ir en contra de los usos más comunes entre la gente de bien. Y, siendo los preceptos acordes con los hábitos, disminuirían los delitos más frecuentes o incluso se erradicarían. Porque de nada sirve legislar cuando, de antemano, se hace contra natura. Es ceguera no querer verlo.

28 de marzo de 2016

Lectodependientes

Si escribes, tendrás compañía de por vida. Si lees, también la tendrás, pero adquiriéndola.
Los lectores asiduos y empedernidos, reconozcámoslo abiertamente, son unos viciosos, unos dependientes de ajenas compañías mercenarias.
Ser productor de esa droga legal, que se difunde en letra impresa, hace a los escritores gente formal y responsable, al menos interiormente; mientras que los lectores se venden a quien sea, son unos promiscuos que, en su desesperado mono, consiguen y consumen esa droga sin reparar en medios.
No os fiéis de las editoriales, están metidas en el ajo. En Internet, hasta ahora, se suministran lecturas directamente al lectodependiente.

26 de marzo de 2016

El móvil del asunto

Nuestros padres, y muchos de nosotros, hemos vivido encadenados a un horario. Era éste la cotidiana hoja de ruta del trabajo. Y, para recordarlo, todos terminamos llevando el sutil grillete de un reloj de muñeca.
Cuando irrumpió la informática, muchos ilusos creímos que venía a liberarnos, pero se ha utilizado no sólo para extender el control y difuminar las lindes del horario laboral sobre nosotros, sino también para invadir cualquier momento, cualquier actividad, gusto o afición. Y, a medida que, como niños, sigamos aceptamos gozosos, y pagando gustosos, los medios que nos vigilan a distancia, nada nos quedará que sea propio. 

25 de marzo de 2016

Pasión española

La emoción por volver a ejercer de nativo de esta nación sin bandera vuelve cíclicamente por Semana Santa. La excusa de la pasión divina, en un país de descreídos, permite la representación, el sentimiento y, sobre todo, el deslumbrante barroquismo de la fiesta.
Para la pantomima se necesitan ganas de protagonismo, porque la fe es justo lo contrario al espectáculo. Y una vez más llega el momento de ser nativos propios, la religión presta la excusa y una variada gama de oficios, vestuarios, colores y sonidos. Y tanta es la afición por estos lances que hasta los días se disfrazan de santos.

20 de marzo de 2016

Pardillos

Hoy, lo dice el papel, es el día internacional del gorrión. También se llama pardillo a este pájaro pequeño, omnívoro y voraz que, por esto y por estar adaptado a las urbes, tanto se parece a las personas.
A muchos, quizás a todos, nos han llamado alguna vez pardillos por nuestra ingenuidad o buena fe. Así que, personalmente, me siento aludido por este nuevo santoral laico que supone que cada día sea el día internacional de algo. Además, el pardal es tan común que, como nos ocurre a las masas, no se distingue un ejemplar de otro. Aunque nos duela.

11 de marzo de 2016

Cábalas

El equilibrio de las palabras permite sentir interiormente certidumbres. Los cabalistas, que pasaron su vida analizando la Torá y otros textos, lo sabían. Estos místicos de las palabras sagradas buscaban en ellas la esencia de Dios. El eterno equilibrio que genera permanencia.
Muchos lectores gozamos con historias que los libros narran, pero muy pocas veces encontramos en ellos ese maravilloso equilibrio de palabras que construyen por dentro al que las lee, que le ensimisman y le encantan. Y sólo raras veces, entre miles de páginas, se encuentra un pensamiento tan perfecto que ni le sobran palabras ni le faltan.

10 de marzo de 2016

Novela breve

Y habiéndose burlado de tantos hombres con toda la brutalidad de su talento y hermosura, topó con uno de peor ralea que la suya. Y, tras sufrirle, amarle y odiarle al mismo tiempo, sin que sus sentimientos le dejaran respiro, sin poder apartarle de su vida, con el discernimiento cegado por la angustia de una pasión tan brutal como insegura, el rufián, hastiado una vez más, se marchó de su lado. Y quedó la bella varada, como un halcón alicortado, en un camino sin retorno,  perdida y enfrentada al peor sino de una mujer como ella: envejecer y odiar.

25 de febrero de 2016

Cosas de la lengua

Son incalculables los matices que un “no” o un “sí” pueden tener cuando cualquiera de estos monosílabos sale de la boca de un político. Un tajante “no” o un rotundo “sí”, tras el correspondiente circunloquio o simplemente tras el paso de unas horas, pueden resultar, respectivamente, un clarísimo “sí” o un incuestionable “no”.
Así que el “sí” y el “no”, en labios de cualquier cargo electo, no son palabras contradictorias sino palabras que podríamos llamar “sinónimos coyunturales” o “antosinónimos” o “negafirmaciones”.
Y ya, en plan coloquial:
-¿Qué contestó el ministro?
-Fue tajante. Respondió con un clarísimo “noysí”.

18 de febrero de 2016

La inteligencia emocional

A veces, eminentes médicos no saben tratar a los enfermos, ilustres catedráticos no saben enseñar y virtuosos filósofos y teólogos no conectan con sus semejantes. Muchos intelectuales son especialistas en las más intrincadas materias del conocimiento pero su inteligencia intelectual les lleva a un mundo aislado, son como motores sin transmisión. El carecer de inteligencia emocional les convierte en inútiles e, incluso a veces, en desdeñosos maltratadotes de sus semejantes, porque el ambiente, el deseo y el ánimo, que ayuda a curar, a enseñar o a tener creencias, pasa por los sentimientos de las personas antes que por su intelecto.

17 de febrero de 2016

Alimentos naturales

Algunos alimentos naturales son costosos de conseguir. Primero ha de salirse al campo y pasar unas horas buscándolos, después no marrar con la escopeta. Luego, en la intimidad del hogar, desollarlos y destriparlos con delicadeza. Más tarde, dejarlos una noche al oreo para que pierdan el bravío Y, finalmente, tras trocearlos con destreza, decidir, guiándose por recetas ancestrales, si se escabechan o se guisan y, si se guisan, si con judías, con arroz, con patatas o con chocolate. Pero no estoy seguro de que algunos amantes de los alimentos naturales se prestaran a toda la faena. Excepto al zampe, claro.

13 de febrero de 2016

Dúo floral


A la flor silvestre del amor, capaz de resistir intacta agostos y sequías, y a la flor cultivada del cariño, crecedera continua carente de descanso, les salen, cada de cuando en cuando, algunas yemas nuevas en el tallo. Unas se hacen espinas aceradas, dolorosas; otras, hojas acogedoras y mimosas. Y, ambas flores, perviven con las unas y las otras.

21 de diciembre de 2015

Los nombres de los días

Anteayer, jornada de reflexión; ayer, fiesta de la democracia; hoy, resaca electoral; mañana, día nacional de la salud… Cada día, un numerito.
Tenemos un país entretenido. Un día para cada cosa, una ilusión para cada día, unas perspectivas a plazo fijo. Y luego, siempre resacas. No superamos las últimas y ya nos preparamos para las más duras, las que muchos quisiéramos evitar pero nunca podemos: las de Navidad.
Menos mal que viene luego otro año con nuevos compromisos, renovados propósitos y todos nos juramentamos con el cambio como si fuésemos políticos. Pero, luego, caen las fechas y nada hubo.

12 de diciembre de 2015

Programa, programa y...

Nosotros no hacemos promesas para incumplirlas, nosotros somos serios:
Garantizaremos la luz solar y lunar durante toda la legislatura.
Mantendremos el derecho a respirar sin tasa.
Exoneraremos de impuestos a los que mueran.
Garantizaremos papeles a los que nazcan.
Toleraremos la homosexualidad, el comunismo, el separatismo y el ateísmo, así como hacemos con otras libertades más o menos discutibles.
Impediremos la adscripción obligatoria a un club de fútbol.
No faltará sol, si sale, ni agua, si llueve.
Y, para garantizar todas estas promesas, no se fíen del primero que llegue, nosotros, en esto, tenemos ya mucha experiencia. 

26 de noviembre de 2015

Confidencias

¿Trabajar? No hay manera. En cuanto dices que vas al psiquiatra, vamos, es que no te dejan ni cuidar niños. Y luego, esas medicinas. Que digo yo que, si curan, cuantas más tomes antes te curarás. Yo, desde luego, llevo un trimestre, desde el último ingreso, que me lo paso de lujo: qué viajes, qué hoteles, qué tíos conozco… y todo con unas pastillitas, sin moverme de casa. ¡Ah! Y por fin, el otro día, hice una tentativa de suicidio. Enseguida lo compartí en WhatsApp. Figúrate, era la única que no me había suicidado ni una vez en la vida.

El buen pastor

Igual que los miembros de la Iglesia están espiritualmente unidos formando un cuerpo místico, henos hoy electrónicamente hermanados por esos breviarios rectangulares que nadie que se precie deja por un momento de sostener entre sus manos. No tenemos derecho a mantener ocultos ni los más nimios detalles de nuestras vidas, todo ha de compartirse. Publiquemos nuestro periódico diario personal, enviemos noticias adornadas con fotos. Démonos por entero al mundo y sentiremos la compañía constante y electrónica del género humano. ¡Roguemos por los desgraciados que aún no comparten! ¡Que esas almas perdidas vengan a nuestro seno! Sin WhatsApp no hay piedad.

Paritorio, sala de espera

-¡Hemos tenido un cachorrillo! ¡Un niño más majo que las pesetas! ¡Un nieto como un lucero, más bonito que una estrella!
-Y todito parecido a mi hijo. ¡La misma nariz, la misma boca, los mismos ojos…!
-Bueno, pero la piel y el pelo son de mi hija. ¡Es más blanquito que un cordero, más hermoso que la luna!
-A mí me da igual, sólo quiero que se críe con salud. ¡Lo mismo me da que sea guapo que feo, que sea moreno que rubio, que sea blanco que negro!
-¡Hombre! ¡Por favor, mamá!

20 de octubre de 2015

"Con cajas destempladas"

Despedir a alguien con cajas destempladas es hacerle marchar de algún sitio con enfado o violentamente. Seguimos usando esta expresión pero, seguramente, sin conocer su origen.
Una caja también es un tambor, una caja de resonancia.
Pues bien, a lo largo de la historia, muchas ejecuciones, singularmente las de los villanos, se anunciaban con tambores, es decir, con cajas. En estos casos se dejaban estas cajas con el parche flojo, no tirante, y recibían el nombre de cajas destempladas. De ahí quedó la expresión: “Despedir a alguien con cajas destempladas”.

19 de octubre de 2015

Blogs abandonados

Algunos blogs abandonados parecen botes salvavidas desinflados. Modestos cuadernos de bitácora de las vidas normales, frágiles como barcos de papel. Botellas con mensaje de algún náufrago con poca esperanza varadas en la arena de alguna playa desierta. Pequeños predios hundidos en el tiempo que ya dejaron de soltar burbujas. Ecos, ya casi mudos, cansados de rebotar buscando las aristas de pantallas ajenas. Caminos hacia alguna ilusión, perdidos y olvidados en las rutas caprichosas de los buscadores. Caracolas abandonadas que sólo gozan del derecho a un ruido propio, interior, tan monótono como la respiración.