15 de marzo de 2019

El sueño



Por no tener, con seguridad, más que el día y la noche, se sintió soberano de ellos y así, de todos, hizo días de reyes y, de todas, noches de bodas. Y, en lugar de los días contados, decidió tenerlos para contar y que todos ellos fueran hábiles  y ninguno torpe y que todas sus noches fueran buenas y no viejas,  abiertas  y  no cerradas. Y, adueñado así de su tiempo, descansó en él sobre el mullido colchón de sus ideas. Y ningún ladrón pudo quitarle aquel sueño.

4 comentarios:

Conxita Casamitjana dijo...

Muy buen sueño, quiso decidir e hizo que sus días y sus noches contaran.
Un abrazo

Descalza dijo...

Imagino, señor Soros que los días "torpes" son los que nosotros (los de este lado del charco muy al norte de las Bajas y muy al sur de las Californias gringas) conocemos como "feriados". ¿Voy bien o me regreso?
UN CHORRO DE GUSTO Y DOS COSTALES volver a leerte.
APAPACHOS y picoretes

Ángeles dijo...

Y dándole la vuelta a las frases hechas le dio la vuelta a su forma de entender la vida.
Algunos sueños son tan buenos que merece la pena esforzarse por no despertar de ellos.
Me ha encantado el texto.

Anónimo dijo...

´Total, que se jubiló, y de júbilo