17 de enero de 2009

Tipsy


Un saludo a todos los, dos o tres, que leéis lo que escribo. Sí, he estado bebiendo. Pero supongo que no lo suficiente, porque aún soy capaz de escribir frente a esta pantalla. Ella es como el espejo en el que, de modo personal o transferido, vengo contando a los que la miráis mis sentimientos, mis penas y mis miedos. A veces lo hago con vergüenza, a veces con descaro y, siempre, sin desvelar del todo lo vivido y lo inventado. Humanos somos, deseamos contar lo que aprendimos pero nos avergüenza, a veces, el modo en que lo hicimos. Sí.

6 comentarios:

Piel de letras dijo...

¡Dame!
De lo que estés bebiendo. De lo que hayas bebido. O de lo que bebas. Comparte de esa, tu copa. Tocará de a menos. Se acabará antes y brindaremos juntos.

Un abrazo grande

Lan dijo...

Gracias, mujer solidaria.
Besos.

Flor y Nata dijo...

Nunca se olvidan penas con el alcohol...e incluso muchas veces saben más amargas, pero he de reconocer un benficio en el sagrado licor, su capacidad de envolver el dolor entre algodones y hundirlo en un colchón de aire que se esfuma con el primer intento de abrir de nuevo los ojos.
Tasmbién me gustaría beber contigo.
Un beso

Lan dijo...

Con el alcohol se queda uno hecho un desgraciado a cambio de insensibilizarse un poco y por un rato. Pero, qué coño, uno se cansa de ir siempre de sensato y, algunas veces, le suelta la correa a la desgana y a la desesperanza.
Y, tú no bebas FyN, que no tienes costumbre ;-) por las trazas.

Zeltia dijo...

jo.

me identifico muchísimo contigo en este momento, por lo escrito en este post tuyo. muchísimo.
por eso no creo que haga falta que diga nada más.

Lan dijo...

Gracias una vez más, Zeltia, tampoco tengo yo mucho más que añadir.
Pero, muchas gracias.