2 de diciembre de 2009

Librados de la excomunión por los pelos

Martínez Camino, monseñor, dice que no quedan excomulgados los que han votado a favor de la última ley del aborto. Menos mal, qué comprensión, qué corazón magnánimo, qué nobleza de alma. Pero, eso sí, con doloroso pesar, les dice también que no pueden participar en la eucaristía porque están empecatados mortalmente. He visto a muchos diputados llorando, como idos, conmovidos por sus palabras. Y es que, sinceramente, no se esperaban un castigo tan cruel. Se siente, señorías, así es la Iglesia, recta e inflexible con los católicos, por poderosos que éstos sean: Hala, todos en pecado mortal. Para que aprendan.

4 comentarios:

Piel de letras dijo...

¡Chispas!
Menos mal que la hostia no es sabrosa. (Hasta donde recuerdo) Si no, doble pesar.

:-)

¡chuicks!

Lan dijo...

No lo sé con certeza, pero poco pesar percibo, ni sencillo ni doble, en las sus señorías. Pero cualquiera sabe. Es difícil comprender las decisiones de los que nos gobiernan, por justas y acertadas que éstas sean.

Zeltia dijo...

bueno, pero éso se confiesan y ya está.
dos padrenuestros y tres avemarías.

Lan dijo...

Naturalmente, Zeltia, la confesión se inventó para eso. :-)