6 de octubre de 2010

De peleón a pijo

-Se ha terminado eso de venir aquí a beber vino como las mulas agua. Que sepáis todos que la Taberna del Pelos acaba de convertirse en la vinacoteca Temple of Bacchus. Desde ahora tendréis que tener en cuenta las añadas, el ciclo vegetativo, la ejecución de la vendimia, la crianza, las notas de cata, los matices, el retronasal, el maridaje, las temperaturas y los aromas de los caldos. ¡Eso, como mínimo! –dijo el ahora sommelier Tinín.
- ¡Huy, copón! –dijo el Pilarón- ¿También las maromas?, anda Tinín, damun botellín que me sa puesto asín como una cinta en la cabeza…

6 comentarios:

isidro dijo...

Muy bueno.

Lan dijo...

Cómo te van algunos detalles, Isidro.

Piel de letras dijo...

Mira tú, mi querido amigo, que yo lo único que sabía de esos caldos era lo que una amiga me recomendó. "No comprar un vino mas joven de 4 años". Y en eso me fijaba antes de comprar alguno. ¡Mecachis! Y para ir donde el Templo de Baco, deberé aprender muchas mas cosas.

Lan dijo...

A veces, con respecto el vino, aprendemos más de su precio que de sus matices exclusivos. Y terminamos pagando más por nuestra pedantería al elegirlo que por lo que finalmente bebemos.
Así que, si te gusta el vino, bebe simplemente de uno que te guste, Piel de Letras.

zeltia dijo...

hay mucho pijerío en torno al vino, como alrededor de la moda, del diseño, del arte, del interiorismo. todo puede resultar tan ridículo como absurdo.

sin embargo, donde esté un buen vino... que se quite el peleón
:-)

Lan dijo...

También me gusta el vino, Zeltia, pero ya he renunciado a percibir tantos matices.