La intención de no regalárselo, por ese miedo, casi ha podido conmigo. Luego he pensado que lo escrito son solamente historias, reales o ficticias, tal como yo las veo. No regalárselo hubiera sido renunciar a mí mismo, recular por el pánico a sentirme aborrecido. Pero, si temo que dejen de quererme por ser el que soy, entonces, ¿quién podré ser?
24 de noviembre de 2010
El remilgado
La intención de no regalárselo, por ese miedo, casi ha podido conmigo. Luego he pensado que lo escrito son solamente historias, reales o ficticias, tal como yo las veo. No regalárselo hubiera sido renunciar a mí mismo, recular por el pánico a sentirme aborrecido. Pero, si temo que dejen de quererme por ser el que soy, entonces, ¿quién podré ser?
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8 comentarios:
En caso de que no concuerde con tus ideas le gustará tu forma de escribir y siendo una persona muy querida si seguro que esas cosas que no iban a gustarle las pasará por alto.
Un saludo.
Bien pensado.
Me alegra que te hayas regalado con todo.
Besos
No siempre se puede estar seguro de esas cosas. Cuando lees algo que puede afectarte suelen pasarse por encima las apreciaciones de estilo. Pero gracias por tu buena voluntad, Metalsaurio.
Ya sé, Piel de Letras, que te gusta ir al grano. Otros, no somos tan valientes como tú.
Ya sabes, tiene que haber de todo.
Besos.
Entiendo muy bien tu miedo, y por eso admiro tu decisión de regalárselo a pesar de todo.
Y si te cogen manía por lo que dices o lo que piensas, pues habrá que apechugar con ello. Qué se le va a hacer.
De todas formas, espero que eso no pase. ¿Nos lo contarás?
Gracias, Ángeles.
Si merece la pena lo contaré.
estaba pensando ahora en la cantidad de cosas que hacemos o dejamos de hacer por el miedo a que nos dejen de querer.
A veces hasta se mata por eso.
Asi que, como no se va a entender tu duda.
Gracias, Zeltia. Pero el asunto es como se siente uno mismo en medio de ese titubeo.
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