11 de marzo de 2011

Depresión, mal de la inteligencia

¿Tendrá nauseas el cerebro? Y, si las tuviera, ¿qué las produciría? ¿Podría ser el miedo a un vacío que trasciende las vísceras y que, huyendo de ellas, se aloja finalmente en la mente? ¿Podría ser un sentido que no está definido y que carece de órganos que lo canalicen y lo justifiquen? ¿Será esa extraña sensación, tan general y abstracta, lo que los psiquiatras llaman depresión?
En cualquier caso, creo que las personas podemos sentir cosas para las que no estamos preparadas. Como si nuestras funciones superaran a nuestros órganos, como si captásemos más de lo que podemos entender.

6 comentarios:

Piel de letras dijo...

Deja tú las náuseas. Las depresiones son como gorgojos, de esos que perforan el frijol, el maiz y el trigo. Si no te los sacas rápido del coco, terminan por horadar hasta las ganas de vivir.
... son feas.

Lan dijo...

Lo malo es que las ganas de vivir lo son también de conocer y, claro, luego viene eso de describir lo conocido, pero, afortunadamente, de la depresión por hoy me escapo.
Apapachos.

Ángeles dijo...

Qué interesante punto de vista: 'un sentido que carece de órganos'; 'como si captásemos más de lo que podemos entender'. Me gusta mucho.
Y si lo del título es verdad, yo tengo rachas en que soy inteligentísima, oye. Pero no le saco partido...

Lan dijo...

Todo el mundo, por unas u otras razones, puede tener rachas parecidas. Y seguro que, con ellas y sin ellas, eres muy inteligente.
Saludos, Ángeles.

zeltia dijo...

yo estoy convencida de que el mío (mi cerebro) sí que tiene náuseas.

además yo somatizo mucho.

Lan dijo...

Zeltia, puede que lo malo de las náuseas del cerebro es que no tengan por donde salir y no sepa el cuerpo qué hacer con ellas. Y no se puedan encontrar los pensamientos adecuados para canalizarlas dentro de la cabeza.
Y muchas veces, el gremio de los de la psique, despachan el asunto con drogas y santas pascuas. Y es que ya lo vengo diciendo: no hay paciencia.;-)