11 de mayo de 2011

El hombre que se jubiló


El tiempo me ha mordido demasiado
y por eso me quiero jubilar.
He seguido con ahínco al mañana,
y el mañana siempre me dejó atrás.
Ahora estoy seguro de atraparlo.
Esta vez no se podrá escapar.
Tengo su tufo pegado a la nariz.
El futuro perfecto no me podrá burlar.
Aquel hombre quería jubilarse.
Y puso tanta fe y anhelo en ello,
que, una vez jubilado, perdió empeño,
pues no le quedó más por esperar.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Eso pasa por colocar todos los huevos en una sola canasta.
... me parece.

Lan dijo...

Yo diría, Piel de Letras, que por vivir siempre en el futuro. Algo, tal vez, que no sucedía hace cincuenta años pero que esta sociedad, la de las prisas, nos viene inculcando: vivir siempre esperando.