25 de septiembre de 2011

La madriguera

No sabemos lo que somos. Vivimos instalados en la parte afectiva de la vida que mejor conocemos. En ese lugarcito queremos vivir, ignorantes e ignorados voluntariamente, y sentirnos tranquilos confundiendo a la larga la parte con el todo. Y la intuición, que es un sentido que desarrolla el tiempo, hace que, con los años, ni aun callados nos sintamos prudentes, ni aun escondidos nos sintamos ocultos, ni aun con salud nos sintamos bien, ni aun amados nos sintamos felices, ni aun con dinero dejemos de ser pobres. Porque casi todo, al fin y al cabo, nos lo fraguamos cada día.

4 comentarios:

Beato Darzádegos dijo...

Bos días amicus:
Así es, amigo Soros, el día a día que nos indica esa incertidumbre en la que se mueven las cosas actuales.
Verne diría, posiblemente que es inherente al hombre esa insatisfacción.
Breves saludos.
Deica logo amicus.

Lan dijo...

Las cosas actuales, Beato, siempre son inciertas pero sólo nos damos cuenta cuando son evidentes y nos pasan por encima.
Saludos.

zeltia dijo...

confundir la parte con el todo...

el post será de menos de cien palabras, pero cuántas cosas dices!

Lan dijo...

Hay algunas fórmulas muy simples que, con unos cuantos símbolos, interpretan o quieren interpretar el universo.
Imagínate, Zeltia, lo que podrá llegar a decirse con cien palabras.