13 de febrero de 2012

Tras unas copas


- ¿Cómo serán los recuerdos de los muertos?
- Mucho más exactos que los nuestros porque ya, sin cuerpo que los enturbie, lo tienen todo nítido.
- Pero si muchos pierden sus recuerdos ya en vida, cómo los van a conservar después de muertos.
- Pues ya te lo estoy diciendo. No ves que el cuerpo no es más que un estorbo.
- Entonces, ¿tú crees que nuestros recuerdos no son exactos?
- Ni lo son ni nos conviene. Si mentimos a los demás, anda que nos vamos a decir la verdad a nosotros mismos. Ni que estuviéramos tontos.

8 comentarios:

Aldabra dijo...

yo también, como tú, creo que los recuerdos no son exactos.

desde el momento en que sucede algo hasta que lo recordamos pasa un tiempo, un tiempo en el que todo se trastoca y jamás el instante es igual que cuando sucedió... y no es que queramos engañar o engañarnos, es que cuando procesamos el instante, a contiunuación ya pasa a influir nuestra imaginación, nuestro corazón, nuestros recuerdos pasados, nuestros sueños... y ya no es lo mismo.

bqñs.

zeltia dijo...

y yo lo comprobé hace poco, repasando unos diarios de 1990,
lo que estaba escrito no se correspondía con lo que recuerdo, salvo instantáneas, como fotos mentales, tanto de las cosas como de los sentimientos.

Insumisa dijo...

Jejeje
Tras unas copas se olvida uno hasta de sentir. Ya no digamos recordar. (Me han contado)bueno, que no se siente nada de nada. Ni las patas, ni las manos, ni la cara, ni cuando te vuelan la cartera... ¡NADA!
Pero bueno, mi querido Lan. Eso es lo que me han contado.

;-)

Lan dijo...

Aldabra, si nos engañan los gobiernos, los bancos, las empresas, los políticos, los amigos y, para no puntualizar, las personas. ¡Cómo no nos va a engañar nuestra mente, que es la única que nos engaña por nuestro bien! ;-)
Bicos.

Lan dijo...

Menos mal, Zeltia, que tú tienes testigos objetivos a los que te puedes remitir para constatar la falacia de los recuerdos. Bien.

Lan dijo...

Sí, Insumisa, sí. A mí también me lo han contado. Y algunos, al volver, dicen que habían perdido hasta el apellido. Y lo creo.

Ángeles dijo...

Pero eso de que desfiguremos los recuerdos, tendrá alguna finalidad, ¿no? Dime tu parecer.

Lan dijo...

Creo, Ángeles, que nuestro cerebro nos ama y deforma las cosas de modo que nos ocasionen el menor daño, cuando son cosas que pudieran ocasionarlo, o que nos produzcan aún más placer del que en su día nos produjeron. Y es que nuestra consciencia es como una madre que vela por nosotros y se pone siempre de nuestro lado.
Pero esto que digo es una opinión de andar por casa. Sin ningún fundamento. Como siempre.