21 de diciembre de 2015

Los nombres de los días

Anteayer, jornada de reflexión; ayer, fiesta de la democracia; hoy, resaca electoral; mañana, día nacional de la salud… Cada día, un numerito.
Tenemos un país entretenido. Un día para cada cosa, una ilusión para cada día, unas perspectivas a plazo fijo. Y luego, siempre resacas. No superamos las últimas y ya nos preparamos para las más duras, las que muchos quisiéramos evitar pero nunca podemos: las de Navidad.
Menos mal que viene luego otro año con nuevos compromisos, renovados propósitos y todos nos juramentamos con el cambio como si fuésemos políticos. Pero, luego, caen las fechas y nada hubo.

6 comentarios:

Ángeles dijo...

A mí la Navidad me parece la celebración más triste del año. Y tanto más triste cuanto más se empeñan algunos en convencerme y convencerse a sí mismos de lo bonita que es y la alegría que trae.

Lan dijo...

Por mi parte, Ángeles, estoy harto, desde hace años, de despotricar contra la Navidad. Pero no sirve de nada.
Ya me he rendido y, sin manifestarme abiertamente, procuro salvar estas fiestas lo mejor que puedo: lo más desaparecido que las circunstancias me permiten.

Zeltia dijo...

Rendirse. Si. Salvo que me impongan obligaciones, ya lo voy llevando mejor. Cuando los mayores van faltando me descubro asumiendo responsabilidades para mantener tradiciones que detesto. Pero es más fácil "por ellos" :)(siempre "tuneadas y adaptadas" a mi modo de ver)

Se acabó el Nadal y ahora empiezan las "Lacónicas" (el lacón con grelos y los cocidos con orejas y filloas, jeje. Esta tradición del Entroido me gusta más -aunque no esté para disfraces ni el estómago para cocidos-

Un saludo!

Lan dijo...

Ya veo, Zeltia, que eres de las que se apuntan a todo. A mí me sucede todo lo contrario, suelo huir de cualquier fiesta. Pero para gustos se hicieron los colores.
Que te sean leves todos esos cocidazos y demás viandas. A ésos sí me apuntaría.
Saludos.

Conxita Casamitjana dijo...

Las navidades son fiestas bonitas mientras no tienes ausencias, en estas fechas se notan y mucho; afortunadamente cuando hay niños ellos lo hacen todo más fácil.
Por mi parte me encanta estar con los mios y lo hacemos siempre que podemos durante todo el año.
Me molesta la hipocresia que hay en estas fiestas, gente que habitualmente no te mira y de repente porque toca te saluda como si fueran íntimos, en fin se lleva como se puede.
Un saludo

Soros dijo...

Conxita, a mi me parecen un compromiso. Como todas esas cosas que celebramos repetidamente y que de reiterarse tanto llegan un día a cansarte y a perder el sentido.
Gracias por comentar. Saludos.