29 de mayo de 2008

Calendario


El calendario es un pequeño mar con olas diminutas. En ellas puedes perderte, navegar, sorprenderte, perecer, gozar, angustiarte, llevarte la gran sorpresa, descubrirte en facetas desconocidas... Al levantar cada una de sus hojitas nos alcaza una sorpresa, un gozo a veces o una bomba que te arranca una mano ... cosas inesperadas siempre.
No, yo no soy yo, cuando paso cada hoja del calendario, soy la idea que tengo de mí. Soy otro y, sólo de vez en cuando, entro en mí, como el que visita una casa en la que hace años que no mora. De espaldas al calendario.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Las facetas desconocidas no son cosa fácil. A veces creemos algo que nos gusta y nos viene cómodo. Luego pasa que una faceta desconocida se presenta y no sabemos navegar con ella. Uno se sorprende y no sabe reaccionar a la altura. Entonces mas que nunca entiendo aquello de desaparecer para hacerme a la idea de renacer en otro lugar. Sin pasado conocido. En un cómodo anonimato personal.

Lan dijo...

Escribir cosas distintas, en un sitio diferente y con otro nombre es otra faceta. Algo distinto para el que lee y sobre todo para el que escribe. Pero, en cualquier caso, no es comodidad pues lleva aparejada una nueva tarea. Es variedad, es novedad, es vida...