19 de septiembre de 2008

Al hacerme mayor


Envejeciendo, me cuestiono la vida. Observo en los cercanos el modo de afrontar los años. ¿Qué nos ocurre a los hombres cuando nos hacemos viejos? Todos deberíamos haber aprendido muchas cosas con los años. Sin embargo, sobre ser intolerantes y muy críticos con el mundo de los jóvenes, tenemos la tendencia a ver el mundo muy negro y fácilmente puedes sorprenderte diciendo lo mismo que oías a tus abuelos. También aparecen achaques, mermas, limitaciones... "Con la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir". Y, ya que de la vejez no escaparé, no quiero resignarme a esa amargura.

6 comentarios:

Literatura en Murcia dijo...

Hola.
Es solo una invitación a participar en algo.

Y además veo que el objetivo que lleva daría con el pelo de lo que me dices.

Un saludo, y en tu mano está el hacer lo que quieras.

Lan dijo...

Gracias por tu invitación. Te reitero la mía.
Ah, sólo faltaría que no pudiera hacer lo que quisiera.
Un cordial saludo.

Piel de letras dijo...

"La madurez es un peine que nos llega cuando nos hemos quedado calvos"
(no recuerdo quien lo dijo)

Ay, Lan... pareciera que últimamente has escrito lo que me sucede... ni mas, ni menos.

Besos ¡Y ME LOS REGRESAS!

Lan dijo...

Bueno, aún me peino. ;-)
A casi todos nos sucede lo mismo por eso todos tenemos los mismos recovecos, aunque algunos damos detalles. ;-)
Besos, no faltaba más.

Zeltia dijo...

precisamente hoy estuve un rato perdida en pensamientos similares, preguntándome cómo, con tantos años que tengo, he aprendido tan poco acerca de nada...
creo que será algo generalizado, no creo que me pase solo a mí. pero no consuela mucho, eh.

Lan dijo...

Hay cosas que ni siquiera sabemos que no sabemos. También es difícil ser consciente de las muchas cosas que hemos aprendido... a fuerza de fuerza, claro. No hay lugar para el desconsuelo. Bueno, sólo si te gusta recrearte en él. Que se puede, ¡cómo no!
Saludos ;-)