6 de octubre de 2008

Causal o casual


Mi sedentarismo es vocacional. Recuerdo de pequeño, camino del colegio, quedarme estático en unas eras altas de mi ciudad mirando hacia Madrid. Veía entre la bruma tenue del amanecer las poquísimas luces, aún encendidas, de lo que llaman hoy el corredor del río. Nada destacaba y, sumergido en aquel silencio, me parecía que el mundo era así y que nada lo alteraría. Sólo la luz azul y giratoria de la base americana distorsionaba aquellos amaneceres. Deseé entonces vivir siempre allí, no dejar nunca mi ciudad y, curiosamente, el modesto piso en que hoy vivo está edificado sobre aquellas eras.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Me gusta Madrid.
Me gustan sus tardes/noches largas. Visitar El Del Prado. Encontrar gente en plena charla familiar, sentada en las sillas de casa, sobre las aceras, al caer la noche. La facilidad con que se llega a todas partes. Sus monumentos y edificios históricos.
Me gusta, me gusta mucho.

Lan dijo...

Sí, este país es aún, y que lo sea por muchos años, un país de barrio.
A mí también me gusta que lo sea.