24 de octubre de 2008

Lo que somos


Haciendo un viaje a pie de más de mil kilómetros me detuve, impresionado y asustado, ante las cancelas de una ganadería de bravo cuyos terrenos tenía que cruzar. La presencia de aquellas reses me sobrecogía, mis pulsaciones aumentaban, mis pupilas se dilataban, mi piel se contraía, me quedaba lívido… Un mayoral, al pasar, me vio inmóvil y comprendió lo que me ocurría. Me dijo: “Pase sin miedo, camine normalmente, sin hacer movimientos bruscos. Este ganado, aunque lo sea, no sabe que es bravo.” Hoy lo recuerdo y me pregunto: ¿Habrá personas que pasemos por la vida sin conocer lo que somos?

4 comentarios:

Piel de letras dijo...

Seguramente, señor Lan. Existen personas que solo en situaciones verdaderamente extremas "sacan la casta".

Saudades

Lan dijo...

Y otros que en esas situaciones se arrugan y, ¡ya cantó la gallina!
El pan nuestro de cada día.

Zeltia dijo...

ah pues no lo sabrán... pero hay que echarle cojones para pasar por delante de esos animales tan impresionantes "como si nada"

me ha gustado la reflexión...
creo que la mayoría no sabemos lo que somos

bueno yo sí sé qyue soy una miedica cobardica pero hab´rçá otras cosas que no sé...

Lan dijo...

Jamás volveré a pasar por lugares como aquellos. No era miedo, simplemente iba escagarradiño. No me cabía más pánico en el cuerpo. Imposible que nadie pasara más miedo del que yo pasé. Sólo me ayudó el comentario del mayoral.
Saludos