29 de octubre de 2008

Por la boca muere el pez


La señora verdad era pudorosa y aborrecía, contra lo que dicen, andar por ahí desnudita cruda. Evitó el pudor, amando a un ciego. Y vivió feliz mientras éste callaba. Pero el ciego, en cuanto hablaba, era para faltarle. Así que, aunque invidente, salió maltratador el muy cabrón. Cavilando decidió marcharse con un mudo porque éste jamás podría ofenderla. Olvidó el lenguaje de los signos y de la mirada y mediante ellos el sordomudo también le faltaba a la pobre. Y pensó la señora verdad que quizás no fuese bien querida por nadie, exceptuando a los muertos que, al menos, callarían.

6 comentarios:

La del desierto dijo...

Y quien sabe... que por estos días, hasta los muertos hablan.

Es la víspera... pasado mañana es día de muertos.

Saludos mexicanos muy resfriados.
La del desierto

Lan dijo...

Con las ánimas celebrando y los vivos comiendo dulces: Buñuelos de Viento y Huesos de Santo, que así se llaman los típicos de aquí para estas fechas y con el frío de primeros de Noviembre que ya cala los huesos, tanto de santo como de pecador, un abrazo te mando doña Chula del desierto mexicano.

Piel de letras dijo...

---CALAVERA---
(Tradición mexicana)
Dicen que la muerte impía
llegó a Madrid el día 2,
Buscando de noche y día
en territorio español.
Soñaba con apropiarse
del que acepta lo que venga.
Pensaba hacerse de Soros,
pero nunca lo encontró.
Buscó y rebuscó nerviosa
pero no se lo topó.
El vuelo ya se le iba,
y debía retornar
entonces, por falta de tiempo,
fue y se conformó con Lan.
Ya montada en aquel revuelo,
pensaba en lo que depara la suerte,
que no pudo dar con Soros,
pero encontró unas piernas de muerte.

Jejejeje

Besos

Lan dijo...

Calavera me llamaron
Pero yo nunca lo fui
Que con muslos tan hermosos
Uno no puede morir.

No se si he pillado el espíritu de la CALAVERA.
Besos.

Zeltia dijo...

que 100 palabras -o menos- bien montandas!

la verdad oculta será la única, o no sé, porque dicen que hay tantas verdades...

mira que bonito lo de los difuntos

(os difuntiños, que decimos nos, coma se foran pequeniños ou vulnerables)

Lan dijo...

Quizás la verdad sea un valor, como sostiene la religión, en el más allá. Sin embargo, en el más acá, no la quiere nadie. El día que seamos difuntiños veremos a cómo cotiza esa moneda.
Saludos, Zeltia.