17 de octubre de 2008

Primeros años


- ¡Ah, claro, recién casados! ¡Los años mejores! Ahora me explico todo. Como los primeros dos años no hay ninguno…
- No diga estupideces. En los primeros años ella estaba con ella y él no se dejó a sí mismo.
- Pero no me negará que el sexo era magnífico.
- Pues también se lo niego porque todavía no estaba el otro pendiente de la una ni a la inversa, sino todo lo contrario, por la costumbre de tantos años de libertad y soledad. Y necesitaron esos dos años, para usted fabulosos, para comprender que se amaban y que tenían que renunciar a cada quien.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Igual y cada tiempo tiene su encanto. No mejor ni peor, sino con distinto aroma y sabor. El bouquet de hoy no es el mismo de ayer. Pero ¡qué rico aroma!

Hermosa pareja :-)

Besitos

Lan dijo...

Puede que sea así. Pero se oye siempre el mismo comentario. Y yo creo que el tiempo peor de una pareja de esas extrañas ya, de esas que duran, es el inicio.