25 de abril de 2009

El pacificador


Eduardo y Manuel, ambos portugueses de Tras-os-Montes, discutieron aquella tarde. Fue por la Revolución de los Claveles. Uno calificaba de gloriosa aquella revolución que acabó sin un tiro, el otro de chapuza que deshizo su vida. Lo curioso era que ambos llevaban razón. Yo lo sabía porque conocía bien ese trozo de la historia de Portugal. Quise poner paz diciendo que ambos eran portugueses, que bajaran el tono, que parecía que se iban a matar.
- Buenos sois los españoles, que ganáis por goleada al mundo entero en guerras civiles, para aconsejar paz entre hermanos.
Me callé. Llevaban razón.


(Con un recuerdo grato a aquel 25 de abril de hace 35 años)

5 comentarios:

Piel de letras dijo...

Me alegra que tengas un recuerdo grato de ese tiempo. Y también que no la hubieran agarrado contra ti Manuel y Eduardo. Jejeje
Eso de "ganar por goleada" fue un buen argumento ¿no?

Lan dijo...

Los españoles vamos de buenos consejeros pero nuestra historia no es nada ejemplarizante. Los portugueses, como buenos hermanos, saben darnos donde nos duele. Y con mucha razón.

Zeltia dijo...

no me vino nada mal leerme el enlace que has puesto; hace años leí algo sobre os retornados, pero lo había olvidado, aparcado en la memoria, porque la mente en sus recuerdos selectivos, siempre se queda con lo mejor, y lo mejor es el precioso nombre de revolución de los claveles

Lan dijo...

Sí. Además se empareja ese recuerdo a la canción de Grandola con el ruido de las botas sobre el suelo y todo se convierte en un recuerdo amable y romántico cuando aquello encerró muchas otras cosas que nada tenían que ver con el romanticismo de la gente de una época y de todas. Pero al final, si algo ha quedado en la memoria, ha sido el bello nombre y el sonido de Grandola.

Zeltia dijo...

y a mi que se me erizan los vellitos con esa canción...