21 de junio de 2009

Con dos palabras.


El viejo solía escuchar mucho, hablar lo imprescindible. Eso le ayudó a llevarse bien con sus hijos, nueras y yernos. Con su mujer no le había valido, pero eso era otro cantar.
Por eso, aquel día en que uno de los yernos le hablaba maravillas encomiables de no sé qué modélica familia, de su forma de trabajar, de su cariño mutuo, de su acogimiento, de su llaneza, de su simpatía, de todos sus mil y un encantos, de que, como aquella familia, no había otra… cuando el yerno se cansó de hacer la apología, el viejo sólo dijo:
- ¿Han partido?
.

5 comentarios:

Metalsaurio dijo...

Qué razón tienes...

Por cierto, no puedo reprimir la pregunta: ¿Qué es lo que se ve en la foto?

Un saludo.

Lan dijo...

Es un avispero, ya vacío, de los que las avispas de patas largas hacen en el suelo. Una vez pisé uno... desde entonces procuro verlos antes. ;-)

Zeltia dijo...

lo de partir se refiere a la herencia?
tienes que perdonar, que siempre estoy con preguntitas.
presupongo que es eso.
y cuanta razón tiene el viejo.
después de oir de peleas y enfados para los restos en otras familias, nunca pensé que en la nuestra, que somos unos muertos de hambre, también pasase... ahora ya, estoy dispuesta a creermelo de cualquiera, hassta de mí, que de momento no ent´ré ni salí.

Metalsaurio dijo...

Estaré atento yo también. Nunca había visto uno y a saber hasta dónde me hubiese llevado la curiosidad.

Entiendo que lo que el viejo se refiere es a si han muerto, pues es muy común hablar únicamente bien de alguien cuando muere pero no mientras vive, ¿no?

Lan dijo...

Sí, Zeltia y Metalsaurio, el viejo se refiere a si han partido la herencia. Suele ser, sea la herencia grande o pequeña, una buena prueba para las familias.