28 de junio de 2009

Ni blanco ni negro


Veo asombrado la conmoción por la muerte de Michael Jackson. También la que se produjo hace poco por la de Vicente Ferrer. Creo que sentí la segunda y que estoy padeciendo la primera. Es la diferencia entre quien vivió para sí y quien vivió para los demás. Y no es que no me importe la muerte de Jackson, sobre todo, lo que no me importa ni me importó en absoluto fue su vida. No me explico como cabe en el mundo tantísima memez sabiendo, como sabemos, que lo importante debería ir delante. Ríspido y harto que está uno. ¿Cómo lo ves?
.

4 comentarios:

Piel de letras dijo...

Se la vie, Soros, ni mas ni menos. Tanto nos afanamos en parecer lo que queremos ser, que al final terminamos "no siendo" lo que realmente somos.

Lan dijo...

Te ha quedado un frase de postín. Seguro que, si se la atribuyes a algún personaje de renombre, cuela. ;-)

zeltia dijo...

pues yo lo veo como lo vivo: desde dentro: me gustaban los jackson five, especialmente el pequeño, me hacía mucha gracia verlos en la tele. Luego cuando sacó el videoclip del que el mundo entero habló, yo quedé fascinada por su forma de bailar, mi hijo hacía el ganso imitándo la manera de "tocarse" mientras bailaba, y yo me mondaba de risa. Después empezó con esas extravagancias, y ya nos hicimos mayores, él y yo. y el otro dia me enteré que se había muerto porque me lo dijeron en la oficina, y pensé que era como si se hubiera muerto un conocido mío, alguien a quien yo llevara toda la vid aviendo, que asistí de lejos a vedr como arruinaba su vida, o tal vez a ver como la vida nos arruina a nosotgros.
No sé muy bien
Yo, como no pongo la tele hace ya uinas semanas, o vete tú a saber, igual hace ya un par de meses, busqué en you tube videos de los jackson five; y luego thriller y luego I´m bad, y luego pensé que yo estaba también un poco más cerca de la muerte.

Pensarás tú que mi reacción ante la muerte de este personaje es vulgar, y mis reflexiones simples y algo miserables.
pues sí.

Lan dijo...

¿Por qué iba a pensar eso?
El artísta vivió su vida, hizo su música.
A tí te dejó unos recuerdos.
El espectáculo que han montado con su muerte es otro asunto.
Pero así son las cosas.