20 de enero de 2010

Tocapelotas

Ser tocapelotas es un proceso que necesita tesón y tiempo. Suelen comenzar desde la infancia y, quienes reúnen condiciones, salen del intento reforzados. Aburridos los padres, experimentan luego con la gente cercana que, bien por afecto, educación, desinterés o aburrimiento, pasan y les permiten salir airosos del intento. Con alta autoestima por tan fáciles victorias, continúan, allá donde van, considerándose seres excepcionales, críticos, inteligentes, singulares. Y, equivocadamente, deducen que los demás son insensibles escalones para que su persona se remonte. Un buen planteamiento, si les vale. Sólo el tiempo puede demostrarles que este pícaro mundo está lleno de talentos similares.

6 comentarios:

Piel de letras dijo...

¿Son los fastidiosos? ¿Los que se la pasan molestingando a los demás?
Eso entiendo por "tocapelotas". Pero bueno, imagino que como todo, le tocan las pelotas a quien se los permite. Es cuestión de no involucrarse a la primera. "No subirse a ese camión"
No lo se de cierto... solo lo supongo.

Saludos sin tocpe ¡jajaja!

Lan dijo...

Sí, suelen buscarle siempre punta a las cosas en provecho propio. Sus bazas son el incordio constante y la insistencia.
Ya veo que es una palabra que no se usa en México.
Saludos, Piel de Letras.

zeltia dijo...

mmm
yo soy un poquito tocapelotas.
no con cosas importantes,
así,
con chorraditas,
por tocar los cojones.
es una característica de los infelices.
cuanto menos feliz, más tocapelotas

Lan dijo...

Tal vez, más que tocapelotas, no te fíes de lo aparente. Y haces bien. Casi nadie lo hace. Tú, además, lo dices porque ni te lo crees ni estás dispuesta a aguantar sandeces.
No creo que seas una tocapelotas verdadera pues tu fin no es aburrir y, por cansancio, salirte con la tuya.
Además parece que, después de los arrebatos, te sueles volver a plantear las cosas. Así que tampoco pareces infeliz.
Bueno, todo esto, que se me ocurre a mí. Ya sabes. :-)

zeltia dijo...

la verdad es que yo incordiante constante no puedo ser,
la constancia no se cuenta entre mis virtudes,
por lo tanto, insistente solo hasta cierto punto.
sí que le suelo sacar punta a las cosas,
y ni siquiera en provecho propio, por eso es posible que tengas razón, que no sea una tocapelotas verdadera...
pero claro,
como oigo muchas veces eso de:
"tu, con tal de tocar los cojones..."
:D

Lan dijo...

¡Bah, no hagas ni caso!