8 de octubre de 2010

Hablando contigo

Y cuando los amigos se marchaban, yo seguía queriendo hablar contigo.
Hablar contigo como siempre, sin prisas, antes también de que llegaran.
Lo más importante y serio de mi vida ha sido y es hablar contigo.
Ahora que todos se han ido o están lejos, o muertos, o desaparecidos, y casi estamos solos como niños, me sigue acompañando, como siempre, hablar contigo.
Y me imagino, cuando ya me dé igual marchame que quedarme, hablando contigo, si es que puedo. Y hablando espero despedirme de ti si no te me adelantas y, en la conversación, te callas tú primero, mi querida.

6 comentarios:

Piel de letras dijo...

Deseo que se vayan juntos cuando llegue el momento. Y sigan hablando por ese camino del que nadie ha vuelto para contarnos de primera mano.

Lan dijo...

Piel de Letras, la vida es tan impredecible que uno no puede dejar lo que siente para luego porque luego puede que ya no pueda ni decirlo.
Pero gracias por tus buenos deseos.

zeltia dijo...

Yo os deseo una muerte dulce juntitos de muy viejitos, cada uno con su frasquito de pastillitas de dormir, dulcemente, su pelito blanco sobre tu brazo débil, los recuerdos colgando de las comisuras de los labios arrugaditos.
soy muy peliculera yo.

Lan dijo...

Como me imagino, como poco, con las pastillas para la circulación y temo, lo que más, quedarme sin recuerdos, no pierdo la oportunidad de decir lo que siento cuando aún puedo.
¿Cómo será el mañana, Zeltia?
A mi me suenan todos los mañanas a pizarras borradas. Tal vez soy menos peliculero.

zeltia dijo...

yo proponía un suicidio dúo precioso.
pero ya, con lo del sintrón me has chafado!

pizarras borradas...
un acertado símil -morirnos pronto de modo abrupto no queremos, pero llegar a viejos tiene unos finales difuminados-
pensar en el mañana, la vuelta de la esquina, la curva del camino,
la intuición del dolor, de las miserias, de la soledad, es algo que me amarga bastante, Salva, he decidido meterlo, mientras puedo dentro del armario y cerrar la puerta.
[siempre terminan saliendo los monstruos del armario]

Lan dijo...

Lo del suicidio a dúo si que es peliculero. Sin embargo, si pensáramos así las personas, por qué dejarlo para luego. Lo suyo sería hacerlo cuando aún no ha empezado el sufrimiento y el declive. Te evitarías el sufrimiento. Sin embargo, no van por ahí mis pensamientos. La vida siempre puede ofrecer nueva belleza, aunque no sea la que ya conocemos. Al menos hasta el día de la pizarra borrada.
Gracias, Zeltia, por tu pensamiento.