19 de enero de 2011

Bocacalles

¿Cuándo pasaría el último carro por estos callejones? Son tan angostos que, para evitar conflictos, el sentido de cada bocacalle había de estar señalizado. Con su estrechez y la altura de los viejos caserones, algunos de más de siete plantas, recuerdan la aglomeración de las ciudades medievales creciendo hacia arriba entre murallas. Luego, con los ensanches, fue un milagro que estas históricas barriadas no se derribaran junto a las antiguas defensas, puertas y torreones. Imagino que estos supervivientes gozarán ya de un indulto indefinido. La codicia no puede llevarse por delante algo tan entrañable. Al menos, eso quiero creerme.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

... no lo se. Pero hiciste que recordara mi visita a Toledo y sus estrechísimas calles. Hay que pegarse a los muros cuando viene un carro.
Espero, igual que tú. Que la codicia no se lleve de corbata algo tan entrañable.

Lan dijo...

Aún son más antiguas y estrechas las de Toledo. Toledo es la capital natural de mi tierra, como lo fue del reino árabe que la hizo famosa. Aunque yo vivo más cerca de la otra Castilla, la vieja. Y por eso estoy apegado a las tierras serranas por las que discurren los viejos caminos entre ambas mesetas.
Pero la foto es de un barrio de Barcelona.