28 de enero de 2011

Fumar es un placer

La muchacha joven y dicharachera de Philips Morris se dirige al hombre que entra en el estanco:
- ¿Fuma usted?
- No, vengo a comprarle tabaco a mi mujer.
- ¿Y cómo no le dice que se lo compre ella?
- Por prudencia.
- Pues a las mujeres hay que darnos un toque de vez en cuando.
- Los imprescindibles y con humildad.
- ¡Anda, qué señor tan educado! ¿Y qué fuma?
- Fortuna.
- ¿Y no querrá probar el Philips Morris?
- No, los que fuman Fortuna son muy fieles.
- ¿No me diga?
- A la marca.
- ¡Huy!, si ya le había entendido.
- Pues entonces, se hará usted cargo.

6 comentarios:

Piel de letras dijo...

Señor prudente.
¿"Los imprescindibles y con humildad"?
jajajaja
Me sacó una sonrisa grande esta entrada.

Besos

Lan dijo...

Sí, señora, hay que ser suavecito. Que las bravatas ya quedaron para los imprudentes o los jóvenes.
Me alegro de que te gustara.

Ángeles dijo...

Me ha gustado mucho esta historia, gracias.

Lan dijo...

De nada, Ángeles, el satisfecho soy yo.

zeltia dijo...

supongo que el diálogo es inventado, porque ya no se escucha hablar así.
pero me ha gustado muchísimo.
Desde hace un tiempo se me ha despertado una antena para quedarme con frases sueltas de las personas que van hablando por la calle, o cuando salen - entran de un local.
Es interesantísimo escuchar esas "frases que quedan flotando"

Deixoche pousadiño aquí un bico ____

(últimamente non visito o teu blog tanto como quixera, pero sempre espero que esteas aquí cando veño, e sempre marcho satisfeita)

Lan dijo...

No, Zeltia, esta vez no era inventado.
Gracias por tus amables palabras en gallego. Y tus visitas son tan agradables que, si no vienes, te echo en falta.
Bicos.