23 de noviembre de 2011

Establés


Los recuerdos. Hasta los recuerdos se resquebrajan. El tiempo es el mayor de los insolentes, pues su respeto no existe. El tiempo terco parte las piedras. A la una,  a las dos y a las tres. Bueno, todavía no, falta un poquito. Que aún colorean las pintas de la trucha y no se confunde a la rosa con un repollo. Pero, eso sí, Domingo Alonso desató el burro de la argolla y se alejó con él para siempre de la puerta. Que no quiso esperar a las tres en Establés.

10 comentarios:

Aldabra dijo...

Jamás oí nunca hablar de Establés, ahora ya sé dónde está (lo he buscado) y si alguna vez voy por allí, me acordaré de tu relato.

biquiños,

Lan dijo...

Encontramos, Aldabra, en cualquier lugar lo inesperado. Recuerdos que las gentes quisieron dejar de su paso por el mundo, tal vez, porque les duela irse de él y les parezca que, de ese modo, prolongan un poquito su existencia.
Bicos.

Piel de letras dijo...

"Pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar... todo pasa y todo queda."

Lan dijo...

Muy machadiana te veo, Piel de Letras.
Saludos.

Piel de letras dijo...

Porque lo nuestro es pasar, Lan, solo pasar. ¿Cuándo lo entenderemos? tal vez dolerían menos las despedidas y los viajes sin retorno de que el mundo está lleno.

Lan dijo...

¿Cómo que pasar? ¿No te estarás volviendo una pasota?
Saludos, Piel de Letras :-)

Piel de letras dijo...

¿Pasota?
¿Como pasa grandota?
Si lo dices por arrugada "pos" sí, parezco pasota. O pasita, pero no pasilla.

;P

Lan dijo...

Lo de pasota es ya un término viejo y muy manido por aquí. Se les llamaba así a los que pasaban de todo, a los que todo les daba igual. Porque su frase favorita, ante cualquier acontecimiento, era siempre:
-¡Yo paso, tío!
Saludos, Piel de Letras. Y disculpa mis bromas, por favor.

Ángeles dijo...

Esa foto vale un potosí. ¿Quién fue ese señor Domingo? Me conmueven sus dibujos y su poemita.

Lan dijo...

Siento decepcionarte, Ángeles, pero del señor Domingo sé lo mismo que tú.