24 de noviembre de 2011

La verdad

Ingrata con quien la menta,
irrita a quienes les roza,
desmadeja las conciencias
y amarga en la misma boca.
Si a todos duele y enoja,
por simple y por pertinaz,
mal afán tienen algunos
en conocer la verdad.
Si tú no le tienes miedo
y prefieres no ignorar,
vete a su encuentro, valiente.
Tal vez, te sorprenderás.
Verdad y desconfianza
hacen siempre malas migas,
si quien duda no confía,
¿de qué sirve la verdad?


6 comentarios:

Piel de letras dijo...

Sirve... para saber.
Pero no se debe espetar sin ton ni son. Que para todo hay modos.

Aldabra dijo...

La verdad, sirve sobre todo, a uno mismo.

Prefiero la verdad mil veces, aunque duela.

Pero tiene razón Piel, hay formas y formas de hacerla saber.

biquiños,

Lan dijo...

Ya veo que también tú, Piel de Letras, tienes, con la verdad, tus reservas.
Saludos.

Lan dijo...

Aldabra, este asunto de la verdad, así, en general, suele motivar bastante, hasta el punto de hacerme dudar sobre lo que cada uno entiende por verdad y si la verdad es una cosa que puede ser mirada desde muchos ángulos.
Gracias por tu comentario.
Bicos.

Ángeles dijo...

Pero ¿la verdad es una sola y compacta o hay varias? Es que como según el sabio todo es relativo, a lo mejor la verdad también.

Lan dijo...

Tal vez, como el centro de una esfera, la verdad sea una. Y, sin embargo, pueda ser vista de distintos modos desde todos los puntos de la superficie esférica que ,por cierto, distan lo mismo del centro. Eso se me ocurre, Ángeles. Pero es que uno no da más de sí.