28 de febrero de 2012

Aportaciones personales


La historia siempre nos la cuenta alguien, a excepción de ese trocito personal que, querámoslo o no, nos toca vivir. Pero, aún viviendo nuestra pequeña parte, ¿sabríamos decir con certeza cuál es la importancia de cada hecho, cuál el acierto o el fallo de nuestros contemporáneos más notables? Seguramente también son otros los que nos cuentan nuestro presente, no vaya a ser que lo entendamos mal o que no lo entendamos. Y, por eso, cuando veo un testimonio personal de cualquier clase, en cualquier lado, y por pequeño que éste sea, me emociona su huella infantil, chica y directa.

4 comentarios:

Aldabra dijo...

la importancia de cada cosa es lo que nos importa a nosotros, sencillamente.

nuestra historia es como nosotros la vivimos (por dentro) aunque no se corresponda en cómo es o fue objetivamente hablando.

biquiños filosóficos,

Lan dijo...

De acuerdo, Aldabra. Pero se permiten intentos por conocer más cosas.
Bicos.

Insumisa dijo...

Aquí estuvo la Insumisa.

;.)

Lan dijo...

Huella vista, Insumisa.