14 de marzo de 2012

El museo de Galo

El viejo es un ocupa del campo. Lo tiene parcelado en minúsculos trocitos con unos pocos surcos. Cada pedacito tiene su cerca, sus palitos, su siembra en terreno robado al herbazal y, cómo no, sus ángeles custodios que lo guardan y velan porque medre. Fuera de estas parcelillas esmeradas prospera el campo inculto, las latas que yacen junto al sitio donde echaron el agua, las botas viejas de pies amortajados, las ropillas ajadas que enviudaron de cuerpos, las lámparas sin luz, las jaulas sin jilgueros… Y el viejo Galo continúa, como un Dalí rural y abandonado, depositando allí sus desconocidos pensamientos.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

...Suele ser así: "una persona vieja, tres veces niño"
En los pueriles dibujos infantiles hay mundos endógenos por descubrir que se reflejan mediante esas expresiones gráficas. Con el tiempo, se desarrolla y su óptica varía en tanto en cuanto se tecnifica y alcanza conocimiento. Luego, algunos siguen dibujando, otros lo dejan y ya no se encuentran con la posibilidad de reflejar ese mundo, su mundo.
En los dibujos de los niños podemos ver, analizarlos es fascinante, colores intensos y trazos que pareciendo irracionales rozan el primitivismo paleolítico. En esos garabatos, al principio, se aprecian dolores, alegrías y todo cuanto por sus ojos entra, por su piel.
Crecen los niños y conservan la capacidad del provecho y la optimización de los recursos.
El que nunca tuvo nada, nada tenía que perder y se enfrentaba valeroso contra todo pues nada podían sacarle. Luego plantó un huerto y recogió a "los autómatas" y estos le hicieron compañía.
Cuando un niño llega a la vejez acumula tantos sufrimientos, tantas soledades, tantas vivencias cuasialegres que las compensa como puede.
Algunos creen según sus conocimientos, creándose nuevos tópicos, que podrán espantar a las brujas con talismanes y a los jabatos con seres de látex, de silicona...con engaños para evitar la muerte, su muerte.
la terapia ocupacional no es producto de universidades y doctores. Es el resultado, la consecuencia, de la imaginación con la libertad de todo el tiempo del mundo.
La felicidad está en los pequeños detalles y reconocer en los de su entorno que aquello que construye todos se lo respetan...
Breves.

Aldabra dijo...

¿sabes qué?

cada vez que escucho el himno gallego siento algo tan profundo, que si no acabo llorando, se me llenan los ojos de lágrimas.

me ha conmovido lo que dices que te ha provocado; ten en cuenta que la letra son los versos de un poema que seguro que Pondal escribió desde lo más profundo de su corazón.

lo mismo me sucede con "Negra sombra", de un poema de Rosalía de Castro, y que seguro que conoces.

biquiños,

y ahora te leo.

Aldabra dijo...

Aunque a veces ese tipo de parcelas son un "feísmo" también es verdad que me provocan ternura porque en ellas veo el afán y el deseo inevitable de quien ama la tierra para quitarle un provecho, o ni siquiera eso, simplemente porque necesita seguir en contacto con esa tierra para sentirse vivo.

...Como esos agricultores que ya no pueden más con su alma pero dicen "a mín si me quitan de plantar as miñas pataquiñas, morro".

biquiños e unha aperta.

Lan dijo...

Siempre me desbordas, Beato, con tu erudición y, una vez más, tus comentarios exceden con mucho a mis articulillos.
MUchas gracias.

Lan dijo...

No es necesario ser gallego, Aldabra, para que ese himno te conmueva. Y prometo leer "Negra Sombra" porque ahora mismo no sé si lo he leído o no.
Creo que lo de el huerto del Galo no es un afán por la agricultura. Es otra cosa que se nos escapa. Algo que se puede imaginar pero no conocer con certeza.
Bicos.

Aldabra dijo...

Negra Sombra también puedes escucharlo pues lo interpretaron muchos.

Hay una versión muy buena de Luz Casal y CArlos Núñez a la gaita.
También lo interpretó muy bien Amancio Prada, aunque me sigo inclinando por la versión de Luz.

Ya me contarás porque me extraña que no lo hayas oído.

biquiños,

zeltia dijo...

este museo es del mismo que el viejo del huerto, imagino.
con lo que me he perdido es con el poema de rosalía.
todos tenemos nuestra "negra sombra" que nos sigue, que en todo está, que se convierte en todo.

Insumisa dijo...

Hay huertos que no dan fruto alguno. Espero que el del Galo no sea de esos.

Lan dijo...

El de el Galo poco da, desde luego. Como no sea que los dé en su cabeza.
Pero el mundo está lleno de seres, Insumisa, que pasan desapercibidos sin motivo.