15 de abril de 2012

Y lo decimos sin pensar


¿Cómo que el trabajo es un privilegio? ¿Qué pensamiento colectivo nos están imponiendo que nos conduce a tratar lo normal de privilegio?
Vamos a olvidar, por no tocar la breva, aquello bíblico de que el trabajo es un castigo divino. Pero lo cierto es que, hasta hace poco, algunos se jactaban, y les parecía señal de inteligencia, de vivir sin trabajar. Pero, de ambas situaciones, a considerar que el trabajo sea un privilegio hay un abismo. El trabajo, amén de otras cosas, es, en esencia, un modo de ganarse el sustento. De privilegios saben otros. Y no me gusta señalar.

6 comentarios:

Aldabra dijo...

pues a mí sí me gusta señalar ¿por qué no?, la ocasión lo merece.

por ejemplo, los que se van de cacería, o a esquiar a baqueira, o se compran un palacete de dos duros...

en fin, lo que yo pensaba hace poco, ¿te acuerdas aquella reflexión de que me sentia culpable por tener lo que tengo?

pues eso... ¡nos meten mucha .... en la cabeza!

biquiños,

Lan dijo...

Ha llegado el día, por si no lo habías notado, en que hasta los mendigos son proscritos y han de tener vergüenza por pedir. Así que no digamos nada de los que tienen trabajo, ¿cómo pueden ocultar su vergüenza ante tanta opulencia?
Repito, estoy seguro de que algo nos echan en el agua o, quizás, en el aire.
Bicos, Aldabra.

Lohengrin dijo...

Si, parece que andamos todos esnifaos

Lan dijo...

Pedos perdidos, Lohen. No nos despertamos ni a ladrillazos. Cada vez me mosquean más nuestros buenos modales.
Besos.

Descalza dijo...

He de decirte, mi querido amigo; cuando menos en México hay trabajos de privilegio, en los cuales firmas cada que te acuerdas, como que asistes a la chamba, te pagan por ello, recibes remuneraciones exorbitantes, y jamás te presentas. Les llaman AVIADORES, aunque en realidad, no vuelan... reptan nada mas.

Lan dijo...

También aquí, Descalza.