8 de mayo de 2012

Peaje


La amplia y vieja autopista de la corrupción, con su tráfico siempre tan fluido, corre pareja con las obras, iniciadas hace un tiempo y en las que se trabaja a destajo, de una nueva autopista: la de la explotación.
La mayoría de nosotros vamos a transitar por la segunda vía para que los de siempre sigan, como los señores que nunca han dejado ni dejarán de ser, transitando cómodamente por la suya. El asunto es que nosotros, además de pagar todas las vías, pagaremos peaje por nuestra propia explotación. Al parecer, así ha de funcionar el  sistema para ser viable.

6 comentarios:

. dijo...

Y esto se pudo soportar un tiempo, más o menos largo; luego el Imperio Romano entró en clara decadencia...
Deica.
d;D´

Lan dijo...

Qué fino eres, Beato. No se te pasa por alto detalle alguno.
Saludos.

Aldabra dijo...

¡¡no mola nada!!

¡¡que depre!!

biquiños,

Lan dijo...

Vale, vale, Aldabra.
Date una vuelta por el Soros, que puede que el relato en que allí ando te resulte más entretenido.
Bicos.

Aldabra dijo...

tengo pensado leerlo pero lo imprimiré; no me gusta leer algo muy largo en el ordenador (soy un poco maniática, no se lo digas a nadie).

biquiños,

Lan dijo...

Gracias, Aldabra. Pero lee primero algún capítulo, no sea que no te vaya a gustar y desperdicies un montón de folios.
Bicos.