15 de diciembre de 2012

Dije



A mi vecina, la fregona, le han robado. Han entrado en la casa y le han quitado la pulsera de oro con los dijes que le regaló el marido del que ahora anda separada.
Qué disgusto tiene la mujer. Aquel brazalete era el recuerdo de su vida.
Los del seguro le han pedido la factura. Pero cómo se factura la juventud, la inocencia, el recuerdo de los días felices, el amor que trajo a los cinco hijos, el anhelo de la vida, la existencia.
-        ¿Ustedes tienen llave? – dijo el policía.
-        Sí, pero nosotros no hemos sido -dije.
-        Eso dicen todos.

8 comentarios:

d:D´ dijo...

- ¿A qué te dedicas?
- Soy guardia...
- ¡Hombre, haber estudiado!

Lan dijo...

- La niña no vale para estudiar.
- Bueno pues que se haga maestra.
Saludos, Beato.

Ángeles dijo...

Al empezar a leer he pasado por alto una coma y he leído :"A mi vecina, la fregona le han robado". Y pensado "¡Cómo está la cosa!" Después, bien leído, ya me ha parecido todo más normal.

Lan dijo...

Sí, la cosa está mal pese a las comas.
Saludos, Ángeles.

Aldabra dijo...

¡vaya "nota" el policía!

Un figura, oiga usté.

biquiños,

zeltia dijo...

yo no fui
es lo primero que aprendemos a decir
(bueno, después de mamá y papá y agua)

Lan dijo...

El policía hablaba en broma, Aldabra.
Pero la broma marca lo intrascendentes que son nuestras cosas, hasta las más amadas.
Bicos.

Lan dijo...

Seguro, Zeltia. Porque aún no sabemos de qué cosas podremos sentirnos culpables el día de mañana.