26 de enero de 2013

Nada



A las tristezas que me pudren,
a las alegrías olvidadas,
a los amores que oxida el recuerdo,
a los fuegos fatuos de la edad dorada.
A todos ellos les dedico
el amargo mirar de mi mirada,
el ácido sentir de mi tristeza,
el bostezo salado del olvido
y el dulce sabor a nada de la nada.

9 comentarios:

Insumisa dijo...

¡Ándale! pero que poético epitafio.
¿Pero tendrá sabor dulce la nada?
Porque si es nada, no sabe... ¿o si?

Ángeles dijo...

¿Este poema es suyo de usted, señor Lan? Porque me lo creo perfectamente. Vamos, que me creo el poema y que me creo que sea suyo.
Ambas dos cosas.

Insumisa dijo...

Lancito, ya entendí cómo es que Zeltia sabía lo de la Nada de "antes". Es decir, la que publicaste en primera instancia.

:P

Lan dijo...

Puede, Insumisa, que algunos ansíen que sepa dulce Pero, claro, lo que dices es de lógica, la misma de la que se suele carecer tantas veces.
Ya me lo ha dicho ella, así que también lo sé ahora.
Saludos.

Lan dijo...

Sí que lo es, Ángeles. De vez en cuando, me sale alguna cosa parecida.
Gracias.

Aldabra dijo...

preciosa vena poética.
bicos,

Lan dijo...

Gracias, Aldabra.

zeltia dijo...

Cambiaste "melancolías" por tristezas.
Sólo el poeta sabe por qué una palabra y no otra,
por qué dulce la nada y salado el olvido (como las lágrimas)

Me gusta mucho.

Lan dijo...

Ya ves, Zeltia. Lo que ocurre es que bastantes veces, estos relatos cortos, he de escribirlos varias veces y paso con ellos un buen rato y, a veces, no los doy por acabados y ni siquiera los publico.