10 de enero de 2015

Innovadoras tendencias del turismo en España

Anduve por el campo inconsciente de hacer agroturismo. Caminé perdido por ciudades ignorando que hacía urbaturismo. Bebí desconociendo que hacía enoturismo. Contemplé procesiones sin pretender hacer sacroturismo. Visité cementerios ignorante del tanatoturismo. Aburrido, me tomé cuatro tapas, ajeno a mi entrega al gastroturismo. Cuando cogí la bicicleta, el vecino me vio salir de casa: “¿Qué, de cicloturismo?”
A la vuelta, cansado, paré en una tasca y pedí un bocata con un vino. Y el mesonero dijo: “¿Qué maridaje desea para el vino, pues, sepa usted, que esto es una taberna enogastroturística?”
¡M´cago nel neoturismo yen la madre que lo parió!

6 comentarios:

d:D´ dijo...

Yo también estoy harto de turistas :))´ y de Turín.
[Toda la vida haciendo montañismo y ahora lo confunden con senderismo. Pues sepan vuesas que uno es antisenderismo, incluso el turístico]

Zeltia dijo...

hay que ver como os poneis!
esto es lo que pasa cuando todo se convierte en modas y objetos de consumo.

Lan dijo...

No me extraña tu hartazgo y tu confusión, Beato, pues hoy cuando una va caminando no sabe a ciencia cierta lo que hace. Puede que tú creas que estás dando un paseo pero podrás ser catalogado de colesteroturista, dietoturista, aeróbicoturista y hasta de simple majagranzas que no sabe qué hacer.
Saludos.

Lan dijo...

¡Cómo no voy a vivir en total zozobra, Zeltia!
Si ni siquiera estoy seguro de que mis botas hagan mejor maridaje con el asfalto, con el canto rodado, con la arena, con la tierra apisonada o con el lodo de los charcos.
Con lo que me gustaría marcar tendencia. ¡Cachis!

Ángeles dijo...

Por eso yo no salgo de casa, por miedo a los neologismos, y lo máximo que hago es "blogoturismo", que es visitar los blogs que me gustan.
Yo sí que marco tendencia, ¿eh? :D

Lan dijo...

Hoy, los neologismos, como las liebres, saltan cuando uno menos se lo espera. Pero saltan ya tantos, a veces a diario, que, en vez de inesperados, lo normal es encontrarte con varios cada día.
No me extraña que no salgas de casa, Ángeles. Pero, aún así, te perseguirán dentro de ella a menos que rompas con todo medio de comunicación.
Llevas razón, haciendo turismo por los blogs, a veces, se encuentran cosas curiosas.
Saludos.