27 de marzo de 2009

Un cacho carne con ojos


Tal que así era el Bernardino. Por eso la noche de los Mayos, tras pasarse de facto con una muchacha, ésta muy arrechante le cantó esta jota:

“No me mires, Bernardino
con carita de animal
que ya trajimos gorrino
de la feria de Almazán.
Si te pones borricote
y no puedes aguantar
bájate la calentura
de algún modo artesanal.”

Y, claro, no le estuvo mal por mostro.

3 comentarios:

LM dijo...

carai para a letra!
beijos

Zeltia dijo...

jajaja, el ingenio y la sabiduría popular!
aguerrida, la moza.

:-)

Lan dijo...

Pues sí. Y es que los hay que no clavan clavos con la cabeza porque no quieren.
Saludos a las dos.