14 de noviembre de 2009

Otra sin prisa

Por casualidad he recordado una vieja escena. Un episodio de ebriedad ajena que creía olvidado y que se mezcló no sé si con la sinceridad, con el desparpajo, con la inhibición de la vergüenza, o con el doble filo del idioma. Pero después de insistir mucho en acompañar a aquella chica a su casa, ella se empeñaba en seguir bebiendo pese a su estado. Comprendo que me puse pesadísimo en mi intento porque se recogiera pero, cuando ya casi la tenía convencida, me largó:
- No quiero. No ves que no tengo prisa, ni nadie que me la meta.

8 comentarios:

Metalsaurio dijo...

jajaja! confusión con el idioma? seguro?

ayer me pasó algo parecido, pero creo que quien me lo dijo no tenía la intención que yo deseaba:

-si no te vale así, vuelves y te lo hago como quieras.

Frase inocente y mente sucia.

Un saludo.

Lan dijo...

¿Mente sucia? Pero si la muchacha estaba en la edad. ¡Era cosa natural!, y, parece que tú también.
Un saludo.

Metalsaurio dijo...

Por mente sucia, me refería a la mía, claro. No sé en qué pensaba ella, jaja!

Lan dijo...

Mente sucia, hombre. No será para tanto. Ni tampoco entiendo por qué se llama sucia a cierta fantasía. Pero tendrá que ser así. ;-)

Piel de letras dijo...

A veces, los bienintencionados se meten en cada berenjenal, que mas les valía no ser tan insistentes.

Sigo sin emborracharme, pero "algún día mi gato comerá sandía".

Zeltia dijo...

yo me voy a quedar esa frase.
quizá hasta la dije, sin enterarme.
vengo del post de más arriba, y me encaja perfectamente con lo de "os animais mantidos"

además yo, en mis tiempos mozos, practiqué el muy noble arte de "descolocar" al personal masculino soltando frases con un doble sentido intencionado, combinadas con una cara de niña buena y una mirada en la que no había - a propósito disimulada- ni pizca de picardía.
a veces todavía lo hago,
pero o no disimulo tan bien,
o bien ya no hay quien se crea que a mi edad se puede ser inocente


;-)

Lan dijo...

Si estuvieras por aquí te recomendaría un excelente tinto: "Las moradas de San Martín. Initio".
Puede, Piel de Letras, que después de probar este garnacha cayeras en picado en la adicción más irrefrenable.
Yo te invitaría... sin mala intención, naturalmente. ;-)

Lan dijo...

Zeltia, ni por un momento he dudado de que te anotarías la frase. Porque es que, a veces, aparece alguno que se nota que sí, pero que no se termina de arrancar... Y si una le da alguna pista, pues a lo mejor...la criatura la capta. Que es que los hombres es para estar pendientes de ellos, que son como los paraguas que se los deja una en cualquier lao...
Un abrazo.