14 de diciembre de 2010

Honradez, sobre todo en el deporte

España es un país donde la ética no sólo resplandece, sino que preside la política, la economía y cualquier actividad con incidencia en la comunidad. Nuestro país es un mal lugar para cualquiera que proyecte una sombra de duda sobre la honradez de su conducta. Aquí no se admite un ápice de incertidumbre sobre el recto proceder de los más altos responsables. Mal sitio han elegido algunos deportistas para intentar corromperse. Jamás habrían podido encontrar una sociedad más intolerante y refractaria al fraude. ¡Manzanas podridas! La impunidad aquí no se conoce. Se han confundido. Lo pagarán. Se siente.

4 comentarios:

Metalsaurio dijo...

Si, desde luego, estos mal llamados deportistas son unos insensibles al querer ocupar los titulares y acaparar para sí la atención que debería tener un estado de alarma, de controladores militarizados, 4,5 millones de parados y la supresión de la ayuda de 400 euros a parados sin subsidio.

Corre mucho el galgo, y siempre hacia delante.

Lan dijo...

Pues ya ves en lo que estamos, Metalsaurio.
En lugar de tener una sociedad vertebrada, como decían pretender hace años, se ve que la prefieren desnervada y, además, acojonada con el pretexto de la crisis que, como vamos descubriendo, es una cosa que vale para todo.
Saludos.

zeltia dijo...

y no se me han caído los palos del sombrajo!
aquí -en este país- no se tiene por algo negativo hacer trampas![solo si te cogen!.]

Somos los españolitos muy presumidos de nuestros fraudes]

Lan dijo...

La bondad, Zeltia, es como las drogadicciones: sólo puede ejercerse de modo tolerable en la intimidad, en círculos muy reducidos. La bondad, ejercida a gran escala, por medio de la justicia y otras más de sus hermanas, digamos la honradez, la integridad,la rectitud... son actitudes a batir e, incluso a veces, a abatir. El mundo se rije por los mismos principios que la mafia. Y la piedad no tiene lugar en él. Porque los principios son incompatibles con las conveniencias.