4 de junio de 2011

La mordaza del lenguaje


De presentador a conductor, de periodista a comunicador, de autoridad a liderazgo, de necesidades a tendencias, de empresas a intereses financieros, de asociaciones a grupos de presión, de amigos a relaciones, de vicios a dependencias, de periódicos a grupos de comunicación, de pueblo soberano a votantes, de libertad a posibilismo, de justicia a legalidad, de amor a relación, de protesta a incomodidad, de represión a cargas policiales preventivas, de desengaño a desencanto, de violencia a indignación, de sueños a manifestaciones silenciosas, de democracia a sistema, de injusticia a equilibrio internacional, de asesino a efectivo de unidad de élite… y así.

2 comentarios:

Piel de letras dijo...

Rebautizar las cosas no les quita su esencia. Lo hermoso sigue siéndolo, con el nombre que desees darle. Igual que una atrocidad lo será por siempre... aunque se ponga de moda.

Lan dijo...

A mí ya me parece una atrocidad añadida que desvirtuen de este modo el lenguaje. Así que, sobre las otras, vamos a terminar con la desgracia de no entender ni nuestro idioma.
¡Qué consumición, Piel de Letras! ;-)