22 de octubre de 2011

En la cueva

En la cueva, entre el humo del tabaco y el olor de varios vinos, aquel chiquillo cantó un romance popular que no sé de dónde vino. Y, entre el rizo de los sones que las guitarras pusieron en el aire denso, se hizo el silencio y se paró por un instante el tiempo:
“Dijo a la lengua el suspiro:
échate a buscar palabras
que digan lo que yo digo.”
Y el que escuchaba se dijo:
Andar pensando y buscando
palabras para los libros
y las tenemos al lado
flotando en la voz de un niño.

6 comentarios:

Ángeles dijo...

"Palabras flotando en la voz de un niño".
Ves las palabras como yo, a nuestro alrededor, revoloteando por el aire.
Pero tú lo dices con más gracia.
Y me encanta la foto.

Lan dijo...

La foto es de uno de esos pueblos donde va poca gente. Rincones que se encuentran, lo mismo que las palabras, donde uno menos se lo espera.
Saludos, Ángeles.

Beato Darzádegos dijo...

Bos días amicus:
Y...al pam! pam!...(que no, pan)
Albino vino (blanco o tinto)...
Saludos breves.
Deica logo lan.

Lan dijo...

Saludos, Beato. Y gracias por seguir leyendo lo que escribo.

zeltia dijo...

los suspiros... y los silencios todavía más elocuentes.

[vaya momento el tuyo]

En la foto se aprecian detalles interesantísimos.

Lan dijo...

Esos momentos, Zeltia, los disfrutan todos los que aprecian el flamenco.
Los detalles de la foto solamente los recogí por ese ojillo negro y diminuto de la cámara.
Saludos.