3 de noviembre de 2011

Grecia, cuna de la democracia

Mientras llueve, sentado al cobijo de una encina cuyas ramas cansadas de lluvia ya gotean, veo pasar las nubes deshilachadas en agua. Y nada puedo hacer para que la encina me proteja y, menos aún, pedirles a las nubes que lo dejen. Y el agua, del cielo o de la encina, cae mansamente sobre mí. Y me digo: si de lo que cae sin intención de hacerme daño no puedo protegerme, qué podré hacer contra los designios de los hombres que gobiernan a su voluntad tierras y vidas. Democracia, con perdón, es el nombre de un fruto engañador.

3 comentarios:

Beato Darzádegos dijo...

Bos días amicus:
Lan, siempre lo he pensado así, como tú lo dices. Somos, nosotros, el legado de esa sociedad evolucionada de pensadores y políticos. Sociedad que no nos impidió cometer errores y corregirlos gracias a otras que nos lo fueron transmitiendo. Pero no somos los dueños del verdadero poder mundial y, como la Grecia Clásica, ahí es donde radica la diferencia más genuina. Alguien dijo que la democracia es el mejor de los peores sistemas de gobierno y yo digo que aún no hemos tenido jamás una verdadera democracia. Lo que hemos tenido, lo que tenemos son sistemas paralelos que dicen tener un sistema cuasidemocrático para lo que les parece, no para todo. Democratizar algo no siempre es un camino fácil pero si no le pones límites es posible que vaya poco a poco a parar a manos de los verdaderos poderosos que, como tiburones, están deseando les vendan el país para instaurar su oligarquía.
Otro problema dentro de estos sistemas es que muchos países aún siguen sosteniendo religiones oficiales y eso, al igual que la clásica, es parte de su declive, nuevamente. Estos poderes, tan humanos, tan políticos, tan errados, como otros suelen ser incompatibles con una sociedad libre ya que le introducen prejuicios que frenan el avance ágil al no sentirse parte interesada de esa sociedad ni de ese universo común. Creyendo muchos que la especie humana es eterna y única fagocita de sus propios semejantes para su propia soberbia ciega.
Parece anacrónico que una civilización adelantada en su momento sea hoy denostada por los de otros países industriales. Todos hemos bebido de sus conocimientos, todos estamos en el mismo bando. Aunque bien pensado, tal vez ellos estén dando una nueva vuelta de tuerca para regresar a una vida más sosegada.
Breves saludos.
Deica logo amicus.

Anónimo dijo...

Bos días Lan:
Los frutos, ciertos frutos si no se recogen y se consumen enseguida se pudren; éste parece que se está pudriendo. A veces caen al suelo donde son pisadas o terminan pudriéndose sin remedio. A las encinas y al olmo no se le pueden pedir peras, ni esperas.
Ese fruto engañoso, como la granada, si no se recoge a tiempo estalla en sus ramas salpicando todo alrededor. Aunque luego esas semillas quedan latentes para fructificar en mejores ocasiones.
Lo malo es que los cuervos pueden adueñarse por completo de todas ellas y el árbol envejece una temporada más sin que esa generación complete su ciclo y cometido.
Son como esos hechos qué relatas, irremediables. Aunque, tanto la lluvia como la encina te son beneficiosas.
Breves saludos.
DEICA LOGO AMICUS…

Lan dijo...

Estimado Beato:
Veo que has comprendido perfectamente lo que digo, o lo que quería decir, y, por eso, apenas tengo nada con que corresponder a tus palabras.
Tu segundo comentario lo corrobora.
Un abrazo.