14 de diciembre de 2011

Madre vieja

Debajo del cascarón de niebla, yace la tierra, cubierta de otra capa recién alumbrada que el color funde con su madre vieja. Entre los robliscos late, imperceptible, el aliento fugaz del monte y, sus seres esquivos, que son misteriosos y cambiantes, parece que se han desvanecido. Algunos santos innombrables, de virtudes hoy desconocidas, devotos sin etiquetar, le permanecen fieles: anónimos anacoretas montaraces, tercos y siempre fugitivos.
En su ensimismamiento, el vuelo sesgado, inopinado, zigzagueante y esquivo de una becada brotando de los ocres muertos, les recuerda que hay, ocultos, otros mundos, mundos concéntricos. Y buscan palabras, pero no las encuentran.

10 comentarios:

Aldabra dijo...

leyendo tu texto me he visto como una ninfa del bosque, correteando sin hacer ruido para no despertar a los animalillos dormidos, abriéndome paso con las manos por entre la niebla, para escuchar el vuelo de la becada.

un texto muy cuidado en el vocabulario.

se agradecen los detalles, el gusto exquisito por las palabras.

biquiños,

Isidro dijo...

No has podido estar más acertado con tu relato, Lan, porque el enigma se intuye en el ambiente. O, mejor decir, se le supone por los intricados recovecos, del documento gráfico que expones.

Un saludo

Lan dijo...

Lo que agradezco es tanta amabilidad por tu parte, Aldabra.
Bicos quentiños.

Lan dijo...

Ya sabes tú muy bien, Isidro, de dónde viene el documento gráfico. Sin embargo, en los últimos tiempos yo también he caminado por sitios parecidos. Y sabía que te ibas a identificar con el comentario porque tú también buscas palabras en lugares como esos.
Muchas gracias.

Piel de letras dijo...

Pero bien que las encuentras tú, querido Lan (las palabras justas, exactas, hermosas)

Lan dijo...

Gracias, Piel de Letras. Como los perros entre la maleza ando yo husmeando, casi de continuo, entre las letras. Y husmeando me enredo, pero no creas que encuentro siempre lo que quiero.

Beato Darzádegos dijo...

Bos días amicus:
Me gustan las palabras escritas, transportan y distraen a otros lugares.
Pero me gustan más las chocas perdices chocas...jeje
Breves saludos matacanes
Ogol DEIC amicus...

Lan dijo...

Había oído que a la becada se le llama también chocha, chocha perdiz, otros la sorda, pero lo de choca no.
Saludos, Beato.

Ángeles dijo...

No sé qué me gusta más, si el texto o la foto. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero también una palabra puede evocar más de mil imágenes.
Me lo pones difícil.

Lan dijo...

La foto no es mía. En este caso me la ofreció un buen amigo, un perito en montes, un tipo solitario que sabe moverse por ellos respetando todos sus silencios y que tiene muchas historias que contar.
Gracias, Ángeles.