27 de enero de 2012

Contra corriente

“El oficio de cazar es el más viejo, contra lo que se dice por ahí. Que la lujuria –hijo- viene siempre después de satisfacer el hambre, que es la primera dictadora.”
“Mira –añadía-, el cazador ha de fundirse con el campo, volver a ser un elemento más de él, como lo era el hombre libre en los principios del mundo, cuando la caza era su primera y única religión. Una religión que, en puridad, ha sido la única que, a lo largo de la historia, le ha dado al hombre de comer sin meterle en problemas.”

6 comentarios:

Aldabra dijo...

Sóis la misma persona, tú y Soros ¿no? acabo de ver ahora el enlace a su blog.

Pero fíjate, sin saberlo de antemano, he hecho los deberes.

Leyendo esta entrada pensé en el relato de Soros que comencé a leer ayer por la noche (y que terminé hoy) y los relacioné, lo sabrás por el comentario que dejé en tu otro blog.

O eso, o me estoy liando

biquiños,

Lan dijo...

Ya ves que sí. Y, ¿crees que se nota que unos relatos y otros los escribe la misma persona?
Ah, no creas que todos los relatos son de caza. Hay relatos en el otro blog de otras cosas. Escribo en él desde hace años.
Bicos.

Aldabra dijo...

Pues sinceramente hasta el momento no noté que fuérais la misma persona, también es verdad que en el otro blog leí sólo un par de relatos de caza, muy bien escritos, como te dije. Aunque la caza no sea un tema que me atraiga siempre subyacen otras ideas, otros sentimientos, por eso soy dada a leer sobre todo tipo de cosas. Aunque no lo entienda todo siempre me quedo con algo.

Si no fuera por la casualidad del tema (porque sólo ví el enlace en el último momento) no me hubiera dado cuenta. Los dos blogs me parecen muy diferentes.

Por mi zona, el tema de la caza me pilla muy de lejos, hay muchos más pescadores, lógico. Yo misma he ido de pesca en muchas ocasiones, aunque ya hace años que no voy y me gustaba mucho, más que las piezas conseguidas, el estar allí sentada cerquita del mar, disfrutando del sonido de las olas, de mi merienda... Volvía a casa con más paz en el corazón.
Al igual, los cazadores disfrutan del campo, es todo un conjunto.

Tú ya lo sabrás, los relatos o posts largos son menos visitables, nos hemos acostumbrado a vivir de prisa y a hacer el mayor número de ocsas en el menor tiempo posible pero de vez en cuando merece la pena pararse y tratar de averiguar que nos quiere contar el escritor y leer sus palabras con respeto y tratando de ir más allá de las simples palabras que nos muestra.

biquiños,

Lan dijo...

Aldabra:
La caza. Es algo que produce muchos sentimientos. Para la mayor parte de la gente caza es igual a muerte. No soy un defensor de la caza, aunque la practique. Escribo, como procuro hacer siempre, lo que siento. Por eso los relatos que escribo y que tienen que ver, aparentemente, con la caza, terminan teniendo que ver con otras cosas.
Y sí, los relatos cortos son los más visitados pero no, por eso, son mejores.
Al escribir sólo por placer, no tengo en cuenta nada. No me preocupan los gustos, las ideas o los prejuicios de quienes lean mis cosas. Pero, al menos, intento dar ideas que hagan pensar sobre temas manidos.
Y, cuando alguien como tú y como otros se detienen en ellos, lo agradezco mucho. Es una forma más, añadida a las que todos tenemos, de no sentirme solo.
Biquiños.

Insumisa dijo...

Será el sereno, pero corrígeme si me equivoco querido Lan. Un oficio es aquello a lo que te dedicas POR UNA PAGA ¿qué no?
Puede que cazar (junto con la recolección de frutos y raíces) haya sido la primera actividad para saciar el apetito. PERO aquellas primeras, hetairas, suripantas, prostitutas, wilas o damas de la noche que cobraban por su oficio ganaron de mano en aquellas lides ¿no?

Lan dijo...

Sí, Insumisa, pero entonces no se había inventado el dinero y todas esas colipoterras, a que aludes, cobraban en carne (de caza). ;-)
Apapacho al canto.