30 de enero de 2012

La luz de cada día

¿Seguiré cobrando mi pensión?
¿Me pagarán por mi trabajo?
¿Conservaré mi dinero?
¿Se esfumarán mis ahorros?
¿Perderé mi casa?
¿Qué será de mis hijos?
Hoy todos estamos curiosamente resignados a perder lo nuestro. ¿No lo habéis notado?
La sensación de seguridad, que ahora se demuestra ficticia, ni siquiera nos permite reaccionar ante lo vergonzosamente injusto.
¿Qué deberíamos pedirles a los políticos?
En mi opinión, lo más sensato, sería lo que el filósofo Diógenes, que vivía en una tinaja esperando encontrar hombres honestos, le pidió a Alejando Magno cuando éste le ofreció lo que quisiera:
“Apártate, que me quitas el sol.”

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo, al igual que el viejo Diógenes antes de deshacerme de ella, le tiraría a sus morros la única taza que tenía para beber. Deshaciéndome de ella ya no tendrían nada que quitarme pues nada tendría. Si nada tengo nada debo, ni impuestos de donde extraerme hasta la última gota para su vida opípara. Qué se jodan, es lo que me queda...
[Hermano lobo dijo “asís”…y desprendiose de la ropa]
Breves
Deica

Lan dijo...

Aún te lanzas más que yo, Beato.
Gracias por tu comentario y saludos.

Aldabra dijo...

esta frase se la oigo muchas veces a un amigo, desde luego que es buenísima.

son tiempos de miedo, estos que vivimos, de miedo y de adaptación.

llevo una temporada que no hago más que lagrimear escuchando las noticias y supongo que otros llorarán a moco tendido porque estarán en peor situación, yo me considero (hoy por hoy) afortunada.

no sé, la luz de cada día se apaga por momentos, y para algunas perosnas para siempre, porque hay personas que después de esta crisis ya no serán los mismos.

biquiños,

zeltia dijo...

jo, el sol, y los dias de asuntos propios, además de bajarme el sueldo.
mira que tengo un complejo de haber arruinado el país...!

(anda por ahí un video con la explicación de como llegamos a esta ruina. algo de un pueblo y unos burros y, por fin, lo entendí)

Lan dijo...

Hay un parte de esta crisis, Aldabra, que es desmoralizadora, a mi juicio, y es que nos estamos dando cuenta de que, pese a la democracia, no somos los dueños de nuestro destino. Alguien lo decide todo por nosotros. La democracia, con sus cosas buenas, que no niego, está siendo en este caso sólo una capa de pintura. El sistema queda claro que funciona de otra manera. ¿Hasta qué punto vivimos engañados?
Bicos.

Lan dijo...

Ya he leído la historia del comprador de burros, Zeltia.
Pero también es buena esta otra:
http://www.youtube.com/watch?v=N7P2ExRF3GQ&feature=player_embedded
Saludos.

Insumisa dijo...

De Diógenes se ha escrito mucho. Hay quienes aseguran que escribía a favor del incesto y el canibalismo (habría que saber el contexto, el tono y las circunstancias) "Un cínico se encuentra en cualquier parte como en casa"
En lo personal, me gusta mas aquello de: "Ellos me condenan a irme y yo les condeno a quedarse"

Lan dijo...

Muy bien traída la frase, Insumisa.