24 de junio de 2012

Help!


Vivo intrigado por conocer el final, si lo tiene, de esta historia. Las noticias me sobrepasan ya desde hace tiempo, las contradicciones de los expertos me despistan, los economistas profesan unos tipos de fe que me defraudan, las instituciones andan por ahí con el culo al aire, los políticos me abandonan y me culpan, los periodistas son el eco fácil y sombrío de todo lo anterior. No sé para qué sirve cuanto me rodea.
Recibí una educación, que ahora reconozco inaplicable, que me decía como debía funcionar el mundo. Pero hoy estoy seguro de que, hasta en eso, me engañaron.

1 comentario:

Aldabra dijo...

un arma NUNCA es seguridad, todo lo contrario, lástima que alguien pueda verlo así.

el final de esta historia, ¿llegaremos a verlo?, pues igual no.

las heridas inesperadas siempre están esperándonos en cualquier momento, sólo hay que estar preparados para saber que más tarde o más pronto nos alcanzan, por tanto o podemos resistirnos.

biquiños,