7 de noviembre de 2012

Límites



Estoy confundido. Lo que leo, es todo cosa dicha. No hay mala fe en los autores, es que escribir es repetirse: variaciones sobre el sentido de la vida. No hay novedades. A veces, extraordinariamente, el modo de expresarlo. Y ya es mucho. Acertar en la diana del pensamiento de otros, que sienten igualmente sin ocurrírseles ponerlo por escrito. Así que, la palabra, pinta nuestros paisajes interiores y sólo tonos, casi imperceptibles, nos diferencian levemente. Y quedan tan pocos matices por crear que, la mayoría, vivimos encarcelados en gamas de colores repetidos.
-        Que te crees tú eso –dijo el poeta loco.

4 comentarios:

Ángeles dijo...

Es que, por lo visto, desde los griegos está todo dicho. Así que todo el que ha llegado después lo ha tenido deficil. Salvo los poetas locos, quizá.

Lan dijo...

Sí, el pensamiento parece circular, de modo equidistante, con respecto al centro de su mismo círculo. Y sólo la poesía o la locura, que no siempre son entidades yuxtapuestas, pueden sacar a los humanos de sus sendas concéntricas. Y, a veces, tampoco para bien.
Saludos, Ángeles.

Aldabra dijo...

PUES YO TE DOY LA RAZÓN, yo digo mucho eso de: "si es que ya está todo inventado", coincido contigo en que es la forma de contar, los tonos, los matices, lo que nos hace únicos o simplemente nos diferencia.

biquiños,

Lan dijo...

Coincidimos. Aldabra.