
20 de diciembre de 2009
Maestros de lo oculto

19 de diciembre de 2009
Defendiendo a los toreros

18 de diciembre de 2009
La ciencia de los viejos

16 de diciembre de 2009
De España sólo puede venir la desgracia, la injusticia, la destrucción y la muerte

15 de diciembre de 2009
El inseguro

Claro, ella desconocía estas cosas y, algo harta, al cruzarse con él, hizo su último intento susurrándole:
- Bueno, qué, ¿si, no o te lo tienes que pensar?
13 de diciembre de 2009
Always look on the bright side of life

Y nosotros, aquí, sin vida.
Si te va la marcha, has de dejar... el golf

Siempre, en los USA, las personas de vida sexual heterodoxa se han visto forzadas a dimitir de sus cargos. Excepto, claro, si se dedicaban a asuntillos tan nimios y exentos de responsabilidad como, por ejemplo, la política o, incluso, la presidencia de la nación. Algunos de los Kennedy sufrieron lo indecible con estas cosillas. ¿Casos en España? Del rey abajo, ninguno. Indudablemente.
12 de diciembre de 2009
Subyugación

11 de diciembre de 2009
Peonadas

10 de diciembre de 2009
Regocijo belenista: Papá Noel se ha ahorcado

9 de diciembre de 2009
Urbes, urbanidad, urbanitas

Quien sea urbano camina con constantes movimientos de cabeza, a derecha e izquierda, escucha los ruidos que por doquier le cercan, mira atentamente al verde y al rojo, atraviesa por vados de gruesas rayas blancas las calles, ríos de coches, evitando así, generalmente, la muerte. Quien sea urbano camina vigilante por aceras, sorteando los coches aparcados, omnipotentes, sobre ellas y cuantos otros obstáculos se topa. Quien sea urbano sabe bien que la rueda prima sobre la pierna, el asfalto sobre la tierra, el edificio sobre el árbol y el humo sobre el aire. Así que, casi todos, van en coche.
8 de diciembre de 2009
Fago citado

3 de diciembre de 2009
El hombre que llegó a ser tortuga

Comenzó iluminado por rutilantes ilusiones y, como un halcón, remontó alto. Deslumbrado después por la razón, quiso defenderla como un tigre. Ilusionado luego por brillantes ideas, porfió incansable, como un mono furioso. Apasionado por el trabajo, como un burro tozudo, se azacanó otra larga temporada. Desengañado finalmente, soñó que se volvía taimado como un zorro. Pero, vacío, cansado y harto de tanto esfuerzo vano, dicen que mansamente terminó de tímida tortuga, la cabeza bajo el caparazón protegida y aislada, únicamente propietario de recuerdos y escritos. Y, a estas alturas, ya ni siquiera cree que ambas cosas sean del todo suyas.
2 de diciembre de 2009
Librados de la excomunión por los pelos

1 de diciembre de 2009
No estoy de acuerdo

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