
Esta peseta la ganó una mujer en los años cincuenta. Le costó lavar toda una tarde en casa de un doctor. No la gastó.
Tuvo cinco hijos y, cuando se casó el pequeño, la pobre mujer no tenía qué darle. Así que, antes de que el hijo se fuera de casa, lavó muchas tardes en casa del médico. El día que su hijo se marchaba para casarse le entregó en un sobre noventa pesetas como ésta. Éste, conmovido, decidió que nunca las gastaría.
Él me regaló hace diez años esta peseta para que no olvidara a su madre ni la historia.
Tuvo cinco hijos y, cuando se casó el pequeño, la pobre mujer no tenía qué darle. Así que, antes de que el hijo se fuera de casa, lavó muchas tardes en casa del médico. El día que su hijo se marchaba para casarse le entregó en un sobre noventa pesetas como ésta. Éste, conmovido, decidió que nunca las gastaría.
Él me regaló hace diez años esta peseta para que no olvidara a su madre ni la historia.